El presidente argentino Mauricio Macri recibió, en el recinto presidencial Quinta de Olivos, a un grupo de niños que fueron seleccionados por un auspiciador para acompañar a la selección de Argentina cuando salgan a la cancha en su debut ante Islandia este sábado.

En la invitación, Macri aprovechó para ponerse en el arco y desafiar a los chicos a que patearan una serie de penales.

Lo curioso es que uno de los niños pateó con fuerza justo a la entrepierna del mandatario argentino, quién se vió sorprendido por el remate.

En la escena también estaban la primera dama, Juliana Awada, el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis y el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister.