En 2013, el fiscal jefe de Temuco, Alberto Chiffelle lideró una investigación contra José Manuel Peralino Huinca por la presunta planificación de derribar una antena en el sector de Tres Cerros, comuna de Padre de las Casas.

Es por eso que el 8 de noviembre, Peralino Huinca fue citado a declarar, presuntamente en calidad de imputado, en dicha causa, ante el comisario Reinaldo Villegas, de la Brigada de Inteligencia Policial de Temuco, y ante el fiscal Chiffelle. Ese día, el joven comunero mapuche reconoció que “inventó” que iba a ir a botar una antena para impresionar a su polola y entregó antecedentes claves en el caso Luchsinger Mackay, que terminarían 5 años después, con él como delator compensado y con una condena a presidio perpetuo contra José y Luis Tralcal.

Peralino dio tres declaraciones. Esa de noviembre de 2013, otra en 2015, donde volvió a repetir los antecedentes y agregó más información y otra en 2016, la única de todas que está grabada, donde dice ante un Juzgado de Garantía que sus dos declaraciones anteriores eran falsas y que fue obligado por oficiales de la PDI a inculpar a otras 10 personas por el crimen de los Luchsinger Mackay, con amenazas de meterlo preso a él y su familia.

La Fiscalía de La Araucanía, durante todo el juicio, sostuvo que las dos declaraciones ante Fiscalía las hizo en calidad de testigo y que después pasó a ser imputado. La diferencia, en el proceso judicial chileno, no es menor, pues si es que a Peralino no se le notificaron sus derechos la declaración completa puede ser anulada por infracción de garantías.

Los abogados defensores de los condenados del caso Luchsinger tuvieron recién el 7 de junio -un día después de comunicada la sentencia de presidio perpetuo– los antecedentes de esa investigación que llevó Chiffelle en contra de Peralino en 2013. La carpeta, entregada por una orden del Juzgado de Garantía, da cuenta de que se siguió e interceptó el teléfono del joven comunero, información que avalaría que él fue, en todo momento, un imputado y no un testigo.

Este hecho es el principal reclamo del recurso de nulidad que presentó el abogado Sebastián Saavedra ante la Corte Suprema, esperando que se caiga la sentencia del caso Luchsinger Makcay.

Y es también la principal denuncia presentada por la abogada Karina Riquelme, defensora de José Peralino, en una denuncia presentada directamente en contra del fiscal Alberto Chiffelle por ocultación de antecedentes, obstrucción a la investigación y falso testimonio. La ley establece que la Fiscalía está obligada a entregar a los abogados toda la información para realizar una defensa propicia, cuestión que no ocurrió en el caso Luchsinger Mackay. Con los antecedentes de la causa cerrada se podría haber contra interrogado, por ejemplo, a los oficiales PDI que tomaron la declaración de Peralino.

Además, esa carpeta acredita, como publicó El Desconcierto, que el teléfono periciado a Peralino en el caso Luchsinger, clave en la condena según la sentencia, no corresponde a José Manuel Peralino Huinca.

Mira el reportaje de El Desconcierto: Las dudas sobre la sentencia del caso Luchsinger Mackay

Los antecedentes sobre la otra causa de Peralino, según Riquelme, “corrobora lo que siempre hemos dicho, que a él lo investigaban por otra causa y que Peralino siempre declaró como imputado y no como testigo, como establece el segundo juicio”, aseguró la abogada al Austral de Temuco.

“Nunca vimos tan claramente que el Ministerio Público ocultó antecedentes”, agregó.

Al respecto, el vocero de la Fiscalía Regional de La Araucanía, Roberto Garrido, aseguró que “ha existido un hostigamiento permanente de parte de las defensas” al fiscal Chiffelle y que “los hechos de la denuncia no son efectivos”.

Riquelme respondió a estos dichos a través de su cuenta de Twitter: