Era 1974 y los militares cercaron toda la cuadra de la villa donde vivía. Miguel Ángel Romero fue detenido junto a su madre ese día. Allanaron la casa, por información de una vecina que decía que tenían guardadas armas. Los encapucharon y echaron arriba del camión y los llevaron a la Medialuna de Maipú.

Miguel Ángel fue torturado en ese lugar. “Empezaron a dar vuelta la manivela. Una hora y media, suave. Sentía pinchazos, pero no dolor. Ya después me rompieron los pantalones completos, y un cable me lo pusieron en un testículo, y el otro en la muñeca, y ahí empezó a ser más fuerte. Tan fuerte que en algún momento me desmayé”, dijo al medio local La Batalla.

La Medialuna, según su relato, estaba cubierta de carpas militares.  Los días posteriores al golpe de Estado, el regimiento “Guardia Vieja” se instaló en el lugar, justo detrás de la Plaza de Maipú. Prisioneros políticos de la dictadura que pasaron por el lugar lo reconocen como uno de tránsito, donde se interrogaba y torturaba gente para sacarle información y después llevarlos a otros centro de detención, como la 25° Comisaría o el Cuartel de Investigaciones.

Las torturas eran, tal como en el relato de Miguel Ángel Romero, sobretodo con la aplicación de electricidad, el colgamiento durante horas, amenazas con agredir a la familia e incluso a algunos los obligaban a correr desnudos de madrugada.

La Medialuna fue un centro transitorio de detención y tortura de la dictadura, según quedó acreditado en los informes de la comisión Valech.

Otra de las víctimas torturadas en el lugar, Patricio Chandía, dio su testimonio a otro medio local maipucino.

44 años después, la alcaldesa Cathy Barriga (UDI) estrenó las vacaciones de invierno con una pista de patinaje, en ese mismo lugar. La pista, llamada “Los Toros”, no hace referencia alguna a la dictadura militar ni a que en ese mismo lugar militares chilenos torturaron a maipucinos.

La remodelación costó 480 millones de pesos, los que fueron financiados en su totalidad por la Universidad de las Américas. Tiene acceso para personas con discapacidad, seis torres de iluminación, 12 baños, piso de baldosa microvibrada y puede recibir hasta 950 personas. El nuevo recinto fue inaugurado ayer por Barriga, dando inicio a las vacaciones de invierno para las y los escolares de la comuna.

Cathy Barriga pone la primera piedra de la pista “Los Toros” / Municipalidad de Maipú

El nuevo uso de la Medialuna también contrasta con el anterior. Las administraciones anteriores de la municipalidad, manejadas por la Democracia Cristiana, habían abandonado el recinto. Hasta diciembre pasado, era utilizado como estacionamiento.

En la sesión del Concejo Municipal del 25 de abril, seis concejales solicitaron formalmente a la alcaldesa que junto a la renovación del recinto para la pista de patinaje, se instalara una placa conmemorativa de la ex Medialuna como un centro de detención y tortura en dictadura. Pidieron que, tal como en el Estadio Nacional, se dejara una parte de las butacas sin remodelar, en honor a las víctimas que pasaron por ahí.

Esto último ya está descartado, pues el recinto estrenó anoche sus relucientes asientos. En la sesión del concejo municipal de hoy, los concejales volvieron a insistir con una placa. “La alcaldesa dijo que lo iban a evaluar y lo igualó al tema del maltrato animal, en cuanto la medialuna también funcionó como centro de toros recluidos para el rodeo”, asegura a El Desconcierto el concejal Ariel Ramos (PC).

“Se lo insistimos, saludamos que se remodele y se utilice la medialuna, pero ahí van a asistir familias, niños, y es importante hacer un hito de memoria histórica, un llamado a cuidar la democracia”, insiste Ramos. La solicitud de conmemoración la hizo junto a los concejales de la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio.

Este medio intentó comunicarse con la municipalidad de Maipú, pero no respondieron los llamados.