El ex primer ministro escocés Alex Salmond, fue acusado de agresión sexual por dos miembros de su equipo cuando era primer ministro. La denuncia, que salió a la luz este jueves, y provocó la reacción inmediata el ex líder del Partido Nacional Escocés, quien negó tajantemente los hechos y anunció acciones legales contra sus denunciantes.

Según informa el diario escocés Daily Record, medio que difundió la notica, la acusación parte de funcionarios del gobierno tras una investigación interna y se refieren a presuntas agresiones que se produjeron en Bute House, la residencia oficial del primer ministro de Escocia, en diciembre de 2013. La identidad de las posibles víctimas no se hizo pública. 

Ante la incriminación, Salmond publicó un comunicado en su cuenta de Twitter en el que asegura que viene advirtiendo desde hace meses a la secretaria permanente del gobierno escocés, Leslie Evans, de que “está faltando a la ley en la aplicación de un procedimiento de queja que presentó más de tres años después de que abandonara el cargo”. Según él, “éste es un procedimiento completamente injusto en el que ni siquiera se me ha permitido ver y estudiar el caso en mi contra. No se me ha permitido tener acceso a las pruebas”, afirma Salmond.

El ex primer ministro aseguró que ha ofrecido conciliación, mediación y arbitraje para resolver el tema “de forma adecuada y amistosa”, sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano.

“Es vital que cualquier acusación de acoso sea tratada con seriedad e investigada exhaustivamente, independientemente de la identidad de la parte involucrada”, justificaron, por su parte, desde el gobierno escocés.

Salmond ya acudió al juzgado para denunciar la supuesta ilegalidad del procedimiento abierto contra él. “Si pierdo, tendré que responder públicamente”, anunció, “pero hasta entonces no voy a decir nada que pueda interferir en el proceso”. Si, por el contrario, gana la contienda, afirma que será el gobierno quien tendrá que responder a “preguntas muy serias” ante lo que él considera un “proceso contra mí utilizando un procedimiento ilegal que ella misma [la secretaria permanente] ha inventado”.