A comienzos de los 2000, si prendías la tele a eso de las 16:30 horas durante la semana, cada canal de la señal abierta tenía un programa enfocado al público joven o adolescente. De ahí salieron varios nombres que hasta el día de hoy siguen siendo recordados por toda una generación que pasó muchas tardes frente a la TV después del almuerzo y antes de hacer las tareas.

Uno de esos rostros que se volvió familiar es el de Isabel Fernández, quien, igual que su publico, creció y, a 16 años de debutar en la pantalla chica, volvió a Chile para ser panelista en un programa de debate y entrar en los temas que marcan la agenda.

Muchos la deben recordar por su pelo corto teñido de colores, sus piercing y una actitud extrovertida, que rompía los moldes en una encorsetada televisión de principios de siglo amarrada aún por la transición y sus figuras como Cecilia Bolocco, Paulina Nin, Kike Morandé y Checho Hirane, y otras que se empezaban a instalar como Sergio Lagos, Rafael Araneda, Miguel Viñuela y Tonka Tomicic. Por entonces, Isabel no tenía ni 18 años y ahora con 31 encontró en “Llegó tu hora” un espacio que se ajustaba a lo que andaba buscando.

“Creo que al ser rostro de TV uno tiene que ser un aporte y no quería volver y meterme en al farándula porque no estaría de acuerdo a mi ética. No estaría dando un bueno ejemplo”, comentó con El Desconcierto la ex conductora de “El Club de los Tigritos”,  “Tigritos” e “Invasión”, la trilogía de programas dedicados al anime en TV abierta, sobre el por qué aceptó inmediatamente la propuesta de TVN: “Dije que sí porque es un aporte. Ponen a un político o personaje público para que responda a los 12 panelistas y hablemos de cosas que realmente importan”.

La memoria de la TV

Ser un “aporte” es un concepto que se repite a lo largo de la entrevista con la también DJ. Al terminar sus contratos en televisión y radio, agarró sus maletas y dejó las ventajas de la fama para irse a Brasil con sus tornamesas a hacer carrera y partir de cero. Al volver, se encontró con un Chile y unos medios diferentes a los que dejó, pero en los que aun hay figuras que se niegan a aceptar ciertas realidades históricas y que ya no pasan desapercibidas.

“La gente se está dando cuenta que hay personas en televisión, rostros, políticos, personajes públicos que sí han abierto los ojos que en la dictadura hubo violaciones, abusos y asesinatos”, dijo la ex conductora radial refiriéndose al rol que tuvieron reconocidos artistas en la discusión que se abrió con el nombramiento y posterior renuncia de Mauricio Rojas en el Ministerio de las Culturas.

Y la sombra de la dictadura y el golpe, que el próximo 11 de septiembre cumplirá 45 años, es especialmente sensible y delicado para Isabel, al igual como para cientos de familias chilenas, ya que como ellas “fui exiliada, nací afuera, yo no nací en Chile. Por la historia de mi familia me llega muy fuerte ese tipo de personajes que incitan al odio y que permanecen en su postura ultra derechista sin abrir los ojos”.

– Personas como Patricia Maldonado que insisten en hablar de gobierno y niegan las violaciones a los DD.HH.

Si tuviera el poder me encantaría sacar de pantalla a Patricia Maldonado, porque continúa con ese discurso odioso. Siento que hoy la televisión tiene que evolucionar con la historia de este país y tiene que tener un poco más de respeto también por la historia. Por eso fue muy bonito lo que pasó en el Museo de la Memoria porque fue un acto masivo, hermoso, con grandes artistas apoyando, todo muy emotivo.

– ¿Cuando fue tu familia exiliada del país?

Son cosas muy delicadas. No puedo hablar de mi familia porque cada persona que sufrió durante la dictadura lo canaliza de una manera distinta. Hay quienes se lo guardan y no quieren hablar por sanidad emocional y no quieren entrar en detalle. Fui exiliada, mantengo mi postura de izquierda y como siempre voy a ser una persona que intente entregar un mensaje positivo para que las personas abran los ojos con empatía mas no con odio ni resentimiento.

– ¿Qué te parece entonces que en los medios todavía den espacio a las Maldonados y Argandoñas de Chile que relativizan lo que pasó en la dictadura?

Debieran estar las personas que respeten y entiendan que hay muchos aun sufriendo y no hay que tomarlo a la ligera porque la huella y el dolor permanecen. Yo tengo tatuada en ambas muñecas una estrella roja por el MIR, pero no soy del MIR, pero en un momento de mi vida, estudié y mi familia me contó lo que pasó y sufrí mucho. Por más que era chica y que a mi no me había pasado nada, pero al conocer y tomar conciencia fui y me hice el tatuaje.

– Alejandro Goic tomó la postura de retirarse del matinal cuando apareció ella.

Alejandro Goic estuvo perfecto y aplaudo a todos los actores y actrices que apoyan este tipo de causas porque es fundamental que Chile se entere de la realidad. No estamos hablando de que hubo violaciones de DD.HH. tanto por la derecha como la izquierda, no. Estamos hablando de una dictadura militar que asesinó, torturó y exilió a miles de personas. Muchas que hasta hoy siguen sufriendo porque no saben donde estás sus papás, mamás, hermanos.

Del tabú sexual en la TV a las acusaciones contra Nicolás López

A los 14 años, de manera fortuita y gracias a “Extra Jóvenes”, comenzó a trabajar en Chilevisión, donde le ofrecieron hacerse cargo de la conducción junto a Matías Vegas del programa de media tarde en el que se alternaban series anime como “Sakura Card Captor”, “Digimon”, “Mikami” y “Naruto”, entre muchas otras, y notas sobre cultura urbana y deportes. Más tarde, participó de propuestas como “On/Off” de Canal 13 Cable o “Código Urbano” de UCV-TV, hasta tuvo un breve paso por el reality “Pelotón”.

Con más de una década en TV, Isabel ha visto las cosas que han cambiado pero también recuerda cómo era la industria a comienzos de siglo. “Entré a trabajar el 2002 y la sexualidad era un tema tabú. Dentro del canal sabían que era lesbiana, y era un secreto a voces que habían otros personajes que también lo eran, pero preferíamos no sacarnos del clóset”.

Incluso, contó que desde el canal “uno de los comentarios que siempre me pidieron era que no lo hiciera público (su orientación sexual) porque llegaban correos al canal diciendo que una señora se enteró que Isabel era lesbiana y podía incitar a las niñas a hacer eso”.

“Los directores que nos decían que ‘ojalá no se hable de este tema’, ‘ojalá que no lo expreses, que no lo comuniques'”, sinceró la animadora, que se declara feminista, a favor del aborto libre y que estaría encantada de participar de una organización por la comunidad LGBTI+ porque “no pedimos privilegios, sino que pedimos que se respeten nuestros derechos”.

– ¿Ha cambiado en algo la TV al abordar las diversidades sexuales?

Hay personas que hasta hoy siguen creyendo que es una enfermedad, lo que es ridículo, pero antes era peor. Las mamás no querían que su hija viera un programa donde la animadora era lesbiana. Tenía que ocultarlo y omitir ese tema.

– ¿Crees que ha mejorado en algo?

Cada país evoluciona a diferentes ritmos. Acá durante esos años parece que no estábamos preparados, pero creo que hoy sí se puede hablar más libremente. Está mejorando, incluso el tema de la adopción homoparental, más tomando en consideración lo nefasto del funcionamiento del Sename, pero el Presidente Sebastián Piñera se opone al matrimonio igualitario. No todo es perfecto.

– Uno de los temas que ha marcado la pauta son las denuncias de acosos y abusos y en la industria.

No quiero hablar de algo personal, pero sí que nos centremos en que la mujer tiene que a atreverse a hablar y está muy bien lo que está pasando sobre las acusaciones. Ya no puede seguir sucediendo, ya basta. Confío plenamente en cada una de las mujeres que lo han hecho. Y si se han demorado puede ser por miedo a que las traten de mentirosas, por ejemplo. La mujer debe hablar y alzar la voz.

– Uno que ha sido denunciado es Nicolás López, ¿trabajaste con él?

A López lo conocí hace muchos años, cuando hizo “Promedio Rojo”. Era un pelotudo. Trataba pésimo a las mujeres, se creía el hoyo del queque, muy prepotente, menospreciaba a las mujeres. Ponte tú, Francisco Ortega pidió disculpas por unos artículos que salieron y me parece la raja porque al menos asume, agacha el moño. Está bien reconocer y pedir disculpas, pero López se escabulle y dice que fue un simple joteo. Que la Justicia haga lo suyo y que las mujeres que todavía tienen cosas que decir, un mensaje, háganlo porque cuentan con el apoyo de la mayoría de las mujeres.