El candidato ultraderechista a las elecciones presidenciales de Brasil, Jair Bolsonaro, mandó un mensaje por video desde el hospital donde este jueves en la noche fue intervenido luego de ser acuchillado este jueves durante un mitin electoral en Juiz de Fora, la segunda mayor ciudad del estado de Minas Gerais, al sudeste del país. El equipo que coordina su seguridad admitió que Bolsonaro no usaba chaleco antibalas.

Yo me preparaba para un momento como este porque uno corre riesgos. Pero, de vez en cuando, uno lo duda. ¿Será que el ser humano es tan malo? Nunca le hice mal a nadie””, afirmó el candidato en la grabación, en la que se le ve acostado, con dificultades para hablar o moverse y acompañado por sus familiares, pero consciente.

“Sentí un golpe, pero el dolor era insoportable y parecía que había algo más grave ocurriendo”, dijo el diputado, que agradeció a los médicos que lo atendieron y que impidieron que algo peor ocurriese.

En otro vídeo, su hijo, el también diputado Eduardo Bolsonaro, aseguró que el cuchillo le penetró por 12 centímetros y que “es un milagro que esté vivo”.

El polémico candidato fue trasladado este viernes en un avión particular a Sao Paulo, en donde será ingresado en el hospital Albert Einstein, uno de los más prestigiosos de América Latina. Sin embargo, deberá permanecer hospitalizado al menos una semana. Después podrá continuar su vida normal y retomar la agenda de campaña.

El mismo jueves, la policía detuvo a un hombre identificado como Adelio Bispo de Oliveira, de 40 años, al que un grupo intentaba linchar tras acusarlo del ser el autor del ataque, lo que él mismo confirmó luego. Bispo de Oliveira publicó en los últimos meses en las redes sociales mensajes criticando la situación del país y a los políticos en general, incluyendo a Bolsonaro. “Nos dijo que el motivo del intento se dio por motivos personales, los cuales no pudimos entender, diciendo también en ciertos momentos que fue por orden de Dios”, explica el informe de la Policía Militar de Minas Gerais.

El político ultraderechista del Partido Social Liberal (PSL) es uno de los candidatos más polémicos de la contienda electoral. Férreo defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985), ha protagonizado varias controversias por sus declaraciones machistas, racistas y homófobas, y enfrenta procesos judiciales por discriminación e incitación a la violación. Una de sus intervenciones más recordadas es la del 18 de abril de 2016, cuando se votó el juicio político contra Dilma Rousseff, y argumentó su voto a favor con unas polémicas declaraciones: “Voto por el golpe militar de 1964 y por los torturadores de Dilma Rousseff”. En otra oportunidad, le dijo a una parlamentaria: “No te violo porque no te lo mereces”.

Sin embargo, los sondeos electorales lo sitúan como ganador de las elecciones del próximo 7 octubre, en un escenario sin el ex presidente Lula da Silva.