El Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (OBSERVACOM) y la Fundación Friedrich Ebert realizaron el miércoles 29 de agosto el Foro Internacional “Gigantes de Internet: Concentración, Pluralismo y Democracia en la Era Digital”.

Uno de los invitados más destacados fue el director ejecutivo de OBSERVACOM, el uruguayo Gustavo Gómez, quién después de la jornada, brindó una entrevista exclusiva para El Desconcierto, en la que habló sobre situación actual de Chile respecto a la concentración de medios, su opinión de los medios independientes, y el escenario latinoamericano frente a los dúopolios y monopolios comunicacionales.

-¿Qué te parece la situación actual de Chile en relación a la concentración de medios de comunicación?
-Creo que Chile no escapa de la situación general. Tenemos un mercado de medios muy concentrado en América Latina, en general, y Chile la característica muy especial de que la concentración mayor es en la prensa. Es bastante novedoso. Perú y Chile destacan particularmente por su excesiva concentración en prensa escrita.

-¿Cuál es tú opinión frente al rol que juegan los medios independientes?
-Si partimos de la idea de que libertad de expresión sólo puede existir efectivamente en un ambiente de medios diversos y plurales, la necesidad de medios alternativos es obvia. Y por tanto una obligación por parte del Estado de apoyarlos y garantizar su existencia. Estamos muy lejos de eso.

-¿Qué te parece el escenario latinoamericano frente a los duopolio y monopolio comunicacional?
-Un grave problema a la libertad de expresión, los gobiernos no son los únicos problemas a la libertad de expresión, muchas veces lo son, pero también los privados. La concentración excesiva de medios como hay en América Latina debería estar más presente en nuestras preocupaciones, en nuestras legislaciones y en la decisión de los gobiernos que realmente tengan una vocación democratizadora.

-¿Por qué es relevante que se discutan estos temas?
-Existen algunas empresas, algunos sectores privados, que tienen tal poder en internet que están teniendo la posibilidad de lo que podemos informarnos y de lo que no podemos informarnos. Necesitamos poner límites a ese poder, porque está en juego la democracia y la libertad de expresión.