Fernanda Sandoval experimentó en carne propia las fallas del protocolo de objeción de conciencia de la ley de aborto en tres causales. Lo vivió en el Hospital de Quilpué, donde la obligaron a vivir un verdadero calvario a la hora de decidir sobre su cuerpo, pese a que su bebé presentaba síntomas claros de inviabilidad fetal.

En entrevista con La Tercera, aún afectada por lo que vivió, Fernanda Sandoval asegura que espera que los hallazgos de las auditorías se reflejen en medidas concretas que le asegure a las mujeres una atención “digna y de calidad, sin verse expuestas a ser enjuiciadas por quienes las atienden”.

“Yo fui atendida por profesionales objetores de conciencia que retrasaron mi atención y no me informaron debidamente. Después, en el pabellón, otros funcionarios cuestionaron, incluso, si me debían atender, pues eran objetores. Estuve completamente a merced de ellos”, recordó Fernanda.

A la vez, la joven aseguró que el trato que recibió “fue profundamente denigrante, poniendo en tela de juicio mi decisión de salvar mi vida. Lo que yo viví no debe ocurrirle a ninguna mujer, pues la ley es muy clara en reconocer como derecho el aborto en tres causales, y este derecho no puede depender de las creencias personales de los médicos”.

A juicio de Sandoval, hay algunos aspectos de la atención en el Hospital de Quilpué que no quedaron debidamente registrados, específicamente “referido a las falencias cometidas por los profesionales en los registros clínicos. Y una de ellas tiene que ver con la calidad de objetores de conciencia de dos de los médicos que me atendieron”.

“Todo lo que viví, sin duda, marca un antes y un después en mi vida, especialmente por haberme sentido, en todo momento, enjuiciada por mi decisión de querer salvar mi vida y que por eso no se me haya brindado la atención que, como mujer, merecía. Por haber vivido algo tan duro es que decidí hacerlo público, y de esta manera, al menos, sentir que tenía algún sentido, luchar para que no le volviera a ocurrir lo mismo a ninguna otra mujer o niña”, cerró.