El último informe emitido por el estado de Chile para su presentación ante el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas dio a conocer que entre 2010 y 2017 los casos de presunto uso excesivo de la fuerzas por parte de las policías ascienden a un total de 802.

De esa cifra se desprenden 732 casos de uso excesivo de la fuerza por parte de Carabineros. 392 de ellos fueron derivados a la justicia y 137 recibieron castigos disciplinarios. Sólo en 2017 se cursaron 34 sanciones disciplinarias en la misma institución.

Por su parte, la Policía de Investigaciones (PDI) instruyó 36 actos administrativos por estos motivos en sus filas desde 2010.

Ante estos indicadores, la ONU manifestó en sus observaciones finales del informe su “preocupación por los numerosos episodios de brutalidad policial y uso excesivo de brutalidad policial de las fuerzas de seguridad contra manifestantes”.

Igualmente, la organización alertó su preocupación por los “abusos policiales a miembros del pueblo mapuche en el marco de allanamientos”.

La ONU en su misiva lamentó también “no haber recibido información completa” en el informe emitido por el estado. Asimismo, comentaron que también les preocupa que “las denuncias por violencia policial se remitan para su investigación preliminar a unidades que pertenecen a la misma institución”.