Tras la caída de las escaleras que sufrió Nabila Rifo el pasado 16 de septiembre en Coyhaique, Región de Aysén, y que le provocó múltiples fracturas en su pierna derecha, el estado de salud de la mujer resultó duramente perjudicado. Rifo, quien fue brutalmente agredida por su ex pareja, Mauricio Ortega, hasta el punto que llegó a sacarle los ojos dejarla sin visión, se encuentra ahora hospitalizada a causa del incidente.

Después de pasar por una primera operación quirúrgica, y el lunes 24 fue trasladada a Santiago, en el Instituto Traumatológico, para ser operada nuevamente. Sin embargo, todavía no sabe cuándo va a tener lugar ese segunda procedimiento, pues aún no les dan una fecha concreta para la segunda cirugía.

Según La Tercera, para su familia la situación se ha complicado considerablemente, especialmente para su madre: “Yo pensé que esta situación era por pocos días, pero no ha sido así, ya lleva cinco días en Santiago. Está con todas las esperanzas de que la operen pronto, porque tiene a sus cuatro hijos acá, que ahora están conmigo, yo los estoy cuidando”, cuenta Noelia Ruiz.

Rifo contó que “tengo una fractura muy complicada. Me han dicho acá que se me rompió la tibia y el peroné, además de los huesos del tobillo. El doctor está viendo cómo me pueden operar para no quedar con secuelas… El riesgo es que a lo mejor no pueda volver a caminar bien”. Según ella, la caída tiene que ver con la agresión perpetrada por Mauricio Ortega, quien cumple una condena de 26 años por el ataque en su contra de mayo de 2016, cuando la golpeó y le sacó los ojos: “Le echo la culpa de todo lo que me hizo, porque si no hubiera sido por mi ceguera no tendría los accidentes que tengo de repente. A veces me quemo, me tropiezo o estoy inhabilitada para hacer algunas cosas”, dijo.

Después del accidente, la mujer mandó una carta al Serviu de Aysén para preguntar si puede trasladarse a otra casa que no tenga un segundo piso. “No me hicieron caso”, acusó. Explicó que desde el Servicio le dijeron que esperara hasta 2020, cuando termine de pagar el subsidio y así poder venderla.

Ahora la mamá espera que Rifo pueda ser intervenida durante la próxima semana y que pronto “regrese a la casa con nosotros, con sus niños, aquí estará bien”. Se estima que la recuperación podría alargarse unos dos meses.