Con complicación se vive al interior de La Moneda la noticia de la muerte de Alejandro Castro, el dirigente sindical y líder de las protestas en Quintero, luego de que su cuerpo fuera hallado este jueves sin vida y colgado con su propia mochila de una reja perimetral de la línea férrea en Valparaíso.

Pese a que la PDI aseguró que se trató de un suicidio, la explicación no tiene conforme a la familia de “El Mecha”, quienes ponen en duda esa versión y dieron a conocer que el dirigente había recibió amenazas luego de liderar las movilizaciones por la emergencia ambiental que ha afectado a la zona, que fueron realizadas por carabineros de fuerzas especiales de la séptima comisaría de Santiago.

Esta información fue confirmada por el director de la policía, Héctor Espinosa, lo que causó molestia en el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, quien, según publica La Tercera, llamó al directivo para pedirle que precisara si es que existe causalidad entre estas advertencias. Desde el Ejecutivo existe recelo de que la muerte del dirigente se convierta en un catalizador que termine por acelerar aún más el conflicto ambiental que se vive en la zona.

Además, el segundo más alto dentro del ministerio del Interior aseguró al respecto que “hay que ser muy conscientes, uno no puede contaminar este tipo de situaciones dramáticas con suposiciones. Hay que ser razonables y esperar la investigación que está en curso y que ocurre cada vez que se encuentra un cuerpo en la vía pública”.

El subsecretario además aseguró que como gobierno solidarizan con la familia de Castro, pero que “hasta ahora no hay información que sustente una causalidad entre las amenazas y su lamentable muerte”.

En tanto, Amnistía Internacional expresó hoy su consternación ante la noticia y su directora ejecutiva, Ana Piquer, aseguró que “si bien, la información que circuló en la prensa calificó el hecho como un suicidio, resulta muy preocupante que la propia PDI haya reconocido que Alejandro Castro habría sufrido amenazas en los días previos a su muerte”.

La organización hizo un llamado a las autoridades para que se realice una investigación independiente, imparcial y exhaustiva para esclarecer los hechos, que considere su rol de liderazgo y de defensa del medioambiente y, si efectivamente se trató de un ataque motivado por dicho rol, solicitaron que se sancione a los responsables, con una clara señal de que atacar a quienes defienden el medioambiente no queda en la impunidad.