Viktoria Marinova, de 30 años, era una periodista búlgara que desarrollaba una investigación sobre una supuesta corrupción relacionada con fondos de la Unión Europea. Durante el pasado sábado, la comunicadora fue encontrada muerta en un parque en Ruse, con señales de haber sido violada. 

“Se trata de una violación y asesinato”, confirmó el ministro del Interior, Mladen Marinov, a la prensa. Además, Marinov señaló que no existe aún evidencia que sugiera que el crimen está vinculado con el trabajo de la reportera y que tampoco saben si fue amenazada en los días previos.

En tanto, el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov, señaló que “estoy convencido de que es cuestión de tiempo antes de que se revele el asesinato. Los mejores criminólogos fueron enviados a Ruse, no los presionemos. Se ha obtenido una gran cantidad de ADN”. Durante este lunes, se espera que la policía entregue nuevos antecedentes sobre el caso: por lo pronto, los medios han señalado que la víctima fue golpeada con tal violencia que su rostro quedó irreconocible, lo que demoró su identificación hasta la noche.

Marinova, quien fue miembro de TVN, uno de los canales más populares de la televisión en Bulgaria, es la tercera periodista asesinada en un año en la Unión Europea. Según explicó el fiscal regional de Ruse, Georgy Georgiev, la muerte de la reportera “fue causada por golpes en la cabeza y asfixia, y faltaban su teléfono móvil, las llaves de su auto, los anteojos y algo de su ropa”.

La comunicadora estuvo involucrada en la cobertura de una investigación sobre compañías involucradas en proyectos de infraestructura financiados por la Unión Europea y administrados por autoridades locales. En octubre pasado, la periodista que lideró la indagación más conocida de Malta, Daphne Caruana Galizia, fue asesinada con una bomba que hizo estallar su auto, mientras que el periodista eslovaco Jan Kuciak fue asesinado a tiros en febrero de este año.

Desde el canal manifestaron que “con gran dolor y dolor insuperable, el equipo de TVN está experimentando la pérdida de nuestra querida colega Viktoria Marinova y oramos por la compasión por el dolor de sus familiares y colegas”.

En octubre de 2017, cientos de periodistas búlgaros protestaron por las amenazas del viceprimer ministro Valeri Simeonov contra las principales radios del país, luego de acusarlos de liderar una campaña “de desprestigio masivo” en su contra. Actualmente, el país se encuentra en el lugar 111 entre 180 países a la hora de analizar el índice mundial de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras, más bajo que cualquier otro miembro de la UE.

Desde el Comité para la Protección de los Periodistas condenaron el crimen de Marinova y denunciaron persecución a la prensa libre en Europa. Además, su vocero Tom Gibson recordó que la periodista entrevistó en septiembre pasado a otros dos comunicadores que seguían el caso y que luego fuero  detenidos por la policía búlgara.