Durante el inicio del programa Monday Night RAW de la WWE, una sincera confesión se tomó el espacio para dejarlos a todos sin palabras. Roman Reigns, campeón universal y rostro de la empresa anunció que deja vacante el título para enfrentar una compleja enfermedad.

Emocionado, el luchador contó que “mi nombre real es Joe, y he convivido con la leucemia durante 11 años, y desafortunadamente ha vuelto a mi vida, por lo que no voy a poder cumplir con mis compromisos de campeón. Tengo que dejar vacante mi Campeonato Universal”.

En medio del apoyo del público y sus compañeros, Reigns sinceró que “no les voy a mentir… necesitaré cada oración que me puedan dedicar. No busco compasión ni que se sientan mal por mí, porque tengo fe”.

El campeón de 33 años recalcó que hará lo posible por superar su enfermedad y regresar cuanto antes al cuadrilátero, recordando que “la primera vez que me diagnosticaron leucemia fue el momento más duro de mi vida. No tenía dinero, no tenía casa, esperaba un bebé y el fútbol americano había acabado conmigo… ¿pero quieren saber quién me dio una oportunidad? La WWE”, reconoció.

Roman se dio un emotivo abrazo con sus compañeros de batalla en los últimos años con ‘The Shield’, Dean Ambrose y Seth Rollins, mientras la gente gritaba al unísono “thank you, Roman”. Por su parte, el luchador recalcó que “voy a superar esto. Volveré y me verán muy pronto”.