Los senadores Yasna Provoste (DC), Jaime Quintana (PPD) y Juan Ignacio Latorre (RD) hicieron valer de su mayoría en la comisión de Educación del Senado.

Anoche, la instancia debatió y votó el proyecto de ley de “Aula Segura” enviado por el gobierno, que buscaba dar mayores facultades a los directores de los establecimientos educacionales para acelerar la expulsión de estudiantes que participaran en actos de violencia. Primero, la iniciativa se aprobó en general, pero fue en la discusión artículo por artículo que todo cambió.

Ahora, el director del establecimiento no tiene la obligación de expulsar, sino la facultad de suspender al estudiante como medida cautelar mientras dura el procedimiento; quita la expulsión remitida a causales de infracción a ley de armas y lesiones graves y la extiende solo a las causales establecidas en los reglamentos internos; amplía las causales a hechos cometidos por cualquier miembro de la comunidad educativa; amplía el plazo a 10 días para la defensa del alumno; y amplío la normativa a todos los establecimientos, no solo los municipales, entre otros puntos.

Así lo explicó la presidenta de la comisión, la senadora Yasna Provoste.

Los cambios son una derrota para el gobierno y la ministra de Educación, Marcela Cubillos, quien a la salida aseguró “se teme hablar de violencia”. El subsecretario Raúl Figueroa, en tanto, reconoció que con esto “se pierde todo el sentido del proyecto, es un proyecto diferente”.

Ahora la discusión del proyecto pasará a la Sala del Senado, donde el gobierno podrá reponer sus fallidas indicaciones. Eso sí, lo hará bajo la nueva denominación de “proyecto que fortalece las facultades de los directores de establecimientos educacionales en materia de convivencia escolar”.