Como si en Chile se homenajeara a Manuel Contreras o a Miguel Krassnoff. “Ustra vive” y muñecos que utilizaron los seguidores de Jair Bolsonaro para celebrar su triunfo en las elecciones presidenciales.

 Carlos Alberto Brillante Ustra fue un coronel del Ejército brasileño, jefe del DOI-CODI entre 1970 y 1974, uno de los órganos represores más brutales de la dictadura militar en Brasil (1964-1985).

La justicia por los horrores del régimen militar en Brasil ha costado en llegar. Tanto, que pese a que Ustra es reconocido como uno de los mayores torturadores, recién en 2008 la justicia brasileña lo condenó. Pero no duró mucho. La Corte Suprema reafirmó que al coronel se le aplicaba la Ley de Amnistía, que benefició a los responsables de la represión en el régimen.

“Yo fui torturado por el coronel Ustra”

Una de las grandes heridas de la sociedad brasileña es precisamente las relativas a la oscura época dictatorial. No solo la justicia ha tardado décadas en llegar, sino que al día de hoy el país no cuenta con una lista oficial de detenidos desaparecidos, como sí la tienen otros países de la región que vivieron procesos similares.

Uno de los primeros intentos por verdad, memoria y justicia se vivió en 2003, con la llamada Comisión Nacional de la Verdad, que cifró inicialmente en 421 los asesinatos del régimen. La cifra sería mucho mayor, ya que el proceso se encontró desde el comienzo con la oposición de las Fuerzas Armadas.

Ustra compareció a una de las sesiones de la Comisión de la Verdad, las que estaban abiertas al público y que eran transmitidas por televisión. Además de negar cualquier crimen argumentando que en esa época “combatía el terrorismo”, acusó a la entonces presidenta Dilma Rousseff de ser parte de cuatro organizaciones armadas.

Entonces, el concejal paulista Gilberto Natalini, quien se encontraba en la platea, se levantó y gritó: “Yo fui torturado por el coronel Ustra”.

No fue el único testimonio de un sobreviviente de Ustra. Cuando Jair Bolsonaro habló en la sesión de destitución de Dilma Rousseff en 2016, el entonces diputado y hoy presidente electo, alabó y dio a conocer su admiración por el coronel Ustra.

Entonces, Amelinha Teles, ex militante del Partido Comunista de Brasil, recordó su experiencia con Ustra. “Me pegó aún en el patio [de la comisaría]. Me tiró al suelo de una bofetada, mientras me gritaba ‘terrorista’. Llamó entonces a otros agentes torturadores, que me agarraran y me arrastraran a una sala de torturas”, dijo en una entrevista radial.

“Llevó a mis hijos a una sala, donde yo estaba sentada en la silla del dragón [instrumento de tortura mediante choques eléctricos], desnuda, con vómito y orina por todo mi cuerpo. ¿Qué es esto? Mis hijos tenían cinco y cuatro años de edad. Para mí, esa fue la peor parte de la tortura que sufrí”, agregó.

Carlos Alberto Brilhante Ustra murió el 17 de octubre de 2015 a los 83 años, víctima de un cáncer.