Un informe de la Policía de Investigaciones (PDI) sobre el presunto lavado de activos del obispo evangélico Eduardo Durán Castro, incluye las dudas de distintos líderes de la iglesia protestante sobre el origen del elevado patrimonio del pastor, cuestionando que estos ingresos sólo vengan del diezmo.  

Si bien el informe concluye que “fue posible verificar y estudiar los fondos públicos que fueron transferidos o aportados a organizaciones donde Eduardo Durán Castro es representante o director de las mismas, no existiría vinculación con el actual patrimonio que posee”, la suma sigue siendo bastante alta.

La máxima autoridad de la Catedral Evangélica es dueño de ocho vehículos y 12 propiedades que poseen un avalúo fiscal de $1.152 millones, monto que podría aumentar al doble si se consideran los precios de mercado.

Para la investigación se tomó declaración en calidad de testigos a los obispos Mario Salfate Chacana de la Iglesia Metodista Pentecostal de Derecho Privado, y Bernardo Cartes Venegas de la Iglesia Metodista Pentecostal de Derecho Público, además de otros pastores y personas vinculadas a Durán.

Todos los entrevistaron reparan en que Durán Castro, antes de ser pastor, “mantenía una vida económica regular, con un bien raíz en la comuna de Estación Central, y no el millonario patrimonio que hoy posee”. Igualmente, algunos mencionaron que el religioso “se saltó años” en los grados eclesiásticos de Pastor.

Según explicó a La Tercera el académico e investigador del Centro de Estudios de la Religión de la UC, Abraham Paulsen, “hay un montón de iglesias donde existe una cifra negra y no se conoce cuánto realmente ingresa y cuánto de lo que ingresa se llevan los líderes”.