“No vamos a aceptar más miserias. Queremos dignificar el trabajo penitenciario. Hoy es día de dar la lucha”, dijo tajante Andrés Segovia, vocero del Frente de Trabajadores Penitenciarios, para explicar la decisión de paralizar por completo las labores de Gendarmería desde las 00.30 de la madrugada de este lunes.

El paro tiene carácter de indefinido y se debe al fracaso de las negociaciones con el gobierno. Segovia hizo ayer un llamado inédito, a tomarse cada una de las unidades de Gendarmería desde Arica a Porvenir. Según explicaron en un comunicado, cuentan con el respaldo del 97% del total de funcionarios de instituciones penitenciarias, distribuidos en los cinco gremios de Gendarmería.

Las principales demandas tienen que ver con el estancamiento de la carrera funcionaria y solicitan un bono de incentivo al retiro, bonificación de egreso y redistribución de las plantas.

Los gendarmes han criticado duramente al ministerio de Justicia, del que dicen que “no han tenido ningún acercamiento”. Vale recordar que desde la renuncia de hace unas semanas de la directora nacional Claudia Bendeck, fue el Ejecutivo el que asumió las negociaciones.

“Esto depende del Gobierno pararlo. ¿Cuándo? Mañana, cuando nos entreguen una propuesta mejorando a lo que nos habían ofrecido el día miércoles. La responsabilidad es de ellos”, afirmó Jorge Pinochet, presidente de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes.

Los gendarmes bloquearon todos los accesos a las cárceles. No se permitirá el ingreso ni salida de internos, con excepción de algunos casos especiales.

Las visitas a los penales se mantendrán de forma regular.