A partir de este miércoles 7 de noviembre, los recintos médicos que quieran hacer efectiva su objeción de conciencia, en el marco de la ley de aborto en tres causales, tendrán que oficializar sus posturas.

Así lo establece el reglamento publicado el pasado 23 de agosto: los recintos médicos tendrán que manifestar su postura ante las seremis de Salud para que sea reconocida. Luego, la autoridad sanitaria regional tendrá 10 días de plazo para tramitarlo y entregar una respuesta.

Si la documentación está completa, el proceso sigue su curso y la institución comienza a ser objetora de conciencia. Según explicó a La Tercera la seremi Metropolitana, Rosa Oyarce, si el recinto recibe alguna solicitud de aborto en ese período, “tienen que revisarlo y si no cuentan con médicos que puedan llevar a cabo la interrupción, tienen que buscar uno fuera o derivar a la paciente”.

Además, los médicos que sean objetores de conciencia individuales también deberán formalizar sus posturas ante la dirección de los recintos donde se desempeñan.

Desde el pasado martes, las instituciones ya se preparaban para el procedimiento. Entre ellas, el Hospital Clínico de la Red de Salud UC Christus, las clínicas Indisa y de la Universidad de Los Andes -quienes ya manifestaron su objeción con los protocolos previos objetados por la Contraloría- y algunos centros aseguraron que están evaluando su postura: es el caso del Grupo Renacer, que incluye a las clínicas Universitaria de Concepción, de Puerto Montt, Chillán y El Loa.

En tanto, desde la Red de Salud, que considera a las clínicas Vitacura, Providencia, Santiago y las regionales de Iquique, Elqui, Valparaíso, Rancagua, Temuco y Magallanes, tomaron la decisión de no ser objetores de conciencia.

Según el reglamento, las instituciones privadas que mantengan convenios con el Ministerio de Salud en prestaciones ginecológicas obstétricas de pabellón no podrán tener objeción de conciencia institucional. De otro modo, tendrán que finalizar sus acuerdos con el Estado.

Entre ellas, se considera los casos del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, el Hospital Parroquial de San Bernardo, el Hospital San Francisco de Pucón, el Hospital Padre Bernabé de Lucerna de Panguipulli y la Clínica de Puerto Varas.

Uno de los puntos polémicos tendrá que resolverse con el Parroquial de San Bernardo, donde se realizan un 90% de atenciones de salud público y donde, según las autoridades, todos los médicos son objetores de conciencia.