Cuatro adolescentes entre 15 y 17 años son los y las protagonistas de esta historia. Todos se escaparon de los abusos y maltratos del Cread Pudahuel para ubicarse en un edificio abandonado al lado del recinto, donde mendigan comida y viven precariamente a vista y paciencia de Carabineros y de los propios educadores del centro del Sename.

La historia de los jóvenes fue develada por este medio hace poco más de dos meses con un reportaje que puedes leer acá: “Los olvidados: La historia de los niños que escaparon de Sename para vivir en el ‘Tribunal’ abandonado”.

Los jóvenes ya no viven en el lugar, pero la historia está lejos de acabar. Una serie de organizaciones que trabajan por los derechos de la infancia llegaron hasta las puertas del Ministerio Público para presentar una denuncia, instigando a la Fiscalía investigue los delitos que han sido objetos los menores de edad que el Estado tiene el compromiso de garantizar sus derechos.

La Fundación para la Confianza, con las firmas del abogado Juan Pablo Hermosilla y de José Andrés Murillo, presentaron oficialmente la denuncia ayer martes ante la Fiscalía Local de Pudahuel.

El documento presentado ante el Ministerio Público asegura que “los jóvenes dormían sobre colchonetas improvisadas o piso de cemento, sin servicios sanitarios y haciendo sus deposiciones en rincones. Pasaron hambre, frío y vivieron desprotección constante, siendo su estancia en dicho lugar una circunstancia de riesgo permanente para su saludo. Todo esto ocurrió en total conocimiento de los funcionarios del Cread y de Carabineros de Chile”.

Arturo Greene, abogado del Observatorio para la Confianza -dependiente de la Fundación- aseguró que tomaron contacto con los jóvenes “y nos enteramos que además sufrieron otras vulneraciones en el Cread Pudahuel, que fue lo que los forzaron a salir, a ‘fugarse’, porque en realidad escaparon de una situación que para ellos era insostenible”.

Según Greene, los relatos constituyen delitos en contra de los adolescentes, por lo que instan al Ministerio Público a investigar los hechos. “El Estado es garante de los derechos de infancia y se debe hacer cargo de esta problemática”.

Organizaciones por la Infancia presentaron la denuncia ante la Fiscalía de Pudahuel

Los abusos

La denuncia da a conocer el caso de una joven de nacionalidad peruana, que llegó al Cread Pudahuel después de un abuso sexual dentro de su familia. “En este lugar recibió constante hostigamiento y discriminación por parte de sus compañeras debido a su nacionalidad, siendo agredida verbal y físicamente (…) Según relatan los adolescentes, todas estas situaciones habrían ocurrido con conocimiento de los educadores de trato directo de la residencia, quienes no actuaron oportunamente para evitarlas, ni tomaron los resguardos para que no volvieran a ocurrir o escalaran en la forma que lo hicieron”, dice la denuncia.

Otros jóvenes denuncian constantes malos tratos y agresiones físicas por parte de los educadores de trato directo. “Relatan que era frecuente la aplicación de contención física en los menores de edad, sin contemplar los requisitos mínimos que tal maniobra requiere, según el protocolo del propio Servicio Nacional de Menores sobre actuación en situación de crisis y/o conflictos”.

“Ante las vulneraciones relatadas, los jóvenes fueron ‘fugándose’ de la residencia (…) Lo hicieron saltando por la pandereta que colinda con el ‘Tribunal’ a vista y paciencia de los cuidadores del Cread”, dice la denuncia.

El documento cita que se está frente al delito de abuso sexual a menores de 14 de años, maltrato relevante y tortura.

Foto: Felipe Báez Benítez

Acelerar el cierre del Cread Pudahuel

La Fundación Infancia y Fundación Sentido también se sumaron a la denuncia presentada ante Fiscalía.

Nathalie Oyarce, directora de la Fundación Infancia, cree que es “importante poner estos antecedentes a disposición de la Fiscalía para que se investigue”.

Oyarce asegura que la realidad de menores que se escapan del Sename es bastante común. “Cuando alguien escapa de un lugar es porque no está bien, uno no escapa de su hogar, del calor, del amor. Si los niños escapan es porque al interior los están violando, los están matando, maltratando”.

Margarita Guzmán, presidenta de la Fundación Sentido, trabaja con niños y jóvenes del mismo Cread Pudahuel y asegura que “hemos sido testigos de cómo socializan dramática y peligrosamente con la calle, pernoctando transitoriamente entre la calle, el Cread, casas de amigos, narcos y redes de explotación sexual. Esto responde a que el mismo centro puede ser mas vulnerador que los espacio de los que estaba protegiendo. Pero lo más dramático es que esta es la respuesta de protección que tiene el Estado, eso es lo aberrante”.

Guzmán cree que es importante que el Ministerio Público investigue los hechos denunciados y llegue eventualmente a una condena a quienes abusaron y maltrataron a los niños y niñas, pero asegura que este caso debe “acelerar el cierre de Cread Pudahuel y lo convierta en residencia familiar, para que ellos tengan una vivencia naturalizada, y no este espacio masivo donde lo natural es el maltrato, bullying, la discriminación y el abuso sexual”.