Una, a lo menos curiosa paradoja se produce en los chilenos, según expuso una encuesta este lunes. Pese a que menos del 10% dice haber vivido algún problema con un inmigrante, la percepción de conflicto, por otra parte, ha subido y supera el 40%.

De la misma manera que durante años ha pasado con la delincuencia, en que la percepción de temor supera de forma dramática la denuncia de actos delictuales, el 87% de los encuestados aseguró que nunca ha tenido un problema con una persona inmigrante.

De esta manera, solo el 9% dice haber vivido alguna vez un conflicto con un extranjero. Cifra que se desglosa en un 7% que reconoce que “a veces” ha tenido un problema y un 2% que asegura vivirlos constantemente, según la encuesta Adimark.

Mientras tanto, la percepción de conflicto entre extranjeros y chilenos, de acuerdo al estudio, ha aumentado de un 38% en 2017 a un 44% este 2018.

Esto, según el director el Centro de Políticas Públicas de la UC, Ignacio Irarrázabal, “viene a demostrar una tensión entre una nueva mirada colectiva más aprensiva hacia la migración, versus una mirada mas benevolente desde la perspectiva de la experiencia individual y real”.