El sargento Raúl Ávila reconoció haber destruido la tarjeta de memoria de su cámara GoPro, en medio del proceso investigativo por el asesinato de Camilo Catrillanca durante un operativo de Comando Jungla en Ercilla.

El funcionario policial declaró el pasado 17 de noviembre ante la Fiscalía Regional de La Araucanía, descartando haber participado de la capacitación del Comando Jungla en Colombia.

El sargento aseguró que “la primera vez que yo tomé contacto visual con el tractor azul fue aproximadamente a 100 metros de distancia, y recuerdo que esto sucedió luego de que pasamos el tercer corte (…) Los disparos que yo reconozco haber efectuado los realicé tanto antes como después de haber tomado contacto visual con el tractor, pues como señalé en mi primera declaración, estábamos siendo objeto de disparos hacia nosotros de ambos costados”.

“Siempre fuimos objeto de disparos hacia nosotros. Una vez que llegamos hasta el lugar donde quedó el tractor y luego de que llegó Fuerzas Especiales, no recuerdo si siguieron los disparos”, aseguró en su declaración.

En esta oportunidad, Ávila cambió su versión reconociendo que portaba una cámara, pero negando haber registrado el hecho: “Esa cámara no estaba grabando, pues antes de concurrir hasta el sitio del suceso, recuerdo haber encendido la cámara para revisar si tenía batería y en ese momento me di cuenta que tampoco tenía la tarjeta de memoria, dándome cuenta de ello, porque la cámara entrega un mensaje que no recuerdo exactamente cuál es, pero indica eso”, señaló.

A la vez, el policía señaló que “fue en ese momento que recordé que esa tarjeta de memoria yo la había extraído días atrás. Eso lo hice porque esta cámara la usé durante mis vacaciones que tomé junto a mi familia, y dentro de las imágenes que estaban en esa memoria había imágenes y videos íntimos con mi señora, entonces mi idea era respaldarlos y luego borrarlos desde la tarjeta para que luego esta fuera utilizada en el trabajo. Reconozco que fue un error”.

Ávila sentenció que, una vez que se retiró a su domicilio, “y al ver la gravedad de la situación que se estaba investigando, la verdad es que me asusté y por eso, y por el temor de exponer a mi señora, tomé la decisión de destruirla, cortándola con una tijera y luego arrojándola al baño. Estoy consciente de la gravedad de este hecho”.