Una joven de 18 años fue violada y golpeada por5 hombres durante el pasado fin de semana en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia. El caso, que en redes sociales se compara con el de “La Manada” española, ha provocado un fuerte rechazo en la opinión pública y despierta las manifestaciones de los colectivos feministas.

Lo cinco acusados por el caso -uno de ellos es menor de edad- estuvieron junto a la joven en una conocida discoteca, hasta ser expulsados por consumir drogas. Luego se marcharon a un hotel donde ocurrió la violación. Más tarde, la joven comenzó a convulsionar y recibió ayuda del personal antes de llegar al hospital, donde se mantiene internada y con lesiones que la Fiscalía atribuye a golpes y a violación agravada.

En la sangre de la víctima encontraron seis tipos diferentes de droga, desde marihuana, cocaína y diversos estimulantes. Los agresores pertenecen a la clase alta de Santa Cruz y los fiscales han denunciado que sus familias intentan ejercer presiones indebidas sobre la investigación.

El hecho ocurrió el viernes pasado pero extrañamente solo trascendió cuatro días después. A través de la audiencia judicial, Bolivia pudo enterarse del caso y del envío de los cinco sospechosos  a prisión preventiva, mientras que otro de ellos -de 14 años- fue derivado a un reformatorio.

Durante la audiencia, el padre de uno de los imputados insultó a los funcionarios a cargo del procesamiento, mientras que la madre de otro de los acusados aseguró a la prensa que el único problema de los jóvenes era su adicción a las drogas, algo que compartían con la víctima. Además, aseguró que la joven tuvo sexo consentido con sus amigos.

Ante los cuestionamientos que han sumado hacia la joven agredida, las organizaciones de mujeres han difundido un mensaje en redes sociales: “No nos violan porque estemos borrachas. Nos violan porque son violadores”. Por ahora, la víctima permanece internada en terapia intensiva.

Según datos de 2017, en Bolivia ocurren alrededor de ocho violaciones al día y es precisamente Santa Cruz la ciudad más afectada por la violencia machista. Debido a la gravedad del caso y a las presiones, dos ministros han exigido que se tramite con rigor y sin diferencias debido a la condición social acomodada de los acusados.