El músico Jorge Coulon aclaró la situación económica del Parque Cultural de Valparaíso, entidad que dirigió entre octubre de 2015 y agosto de 2017, después de que El Mercurio de Valparaíso afirmara que las anomalías que detectó la contraloría en el recinto fueron fruto de su “polémica” gestión.

En específico el matutino señaló que el informe del órgano contralor, “que incluyó una detallada auditoría y examen de cuenta a los convenios de transferencia y rendiciones celebrados los años 2016 y 2017 entre el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, actual subsecretaría de las Culturas, y la Asociación Parque Cultural de Valparaíso, que alcanzaron los $2.262 millones, arrojó una serie de irregularidades en la administración de los recursos”.

Según el informe las anomalías detectas superan los $900 millones. Es por esto que la Contraloría instruyó a la subsecretaría realizar las gestiones pertinentes para lograr la restitución de parte de esos recursos.

Este desorden financiero obligó al directorio del recinto a devolver una cifra cercana a los 80 millones de pesos.

Ante esto Coulon respondió que “tal como señalé en marzo pasado, el dictamen de Contraloría cuestiona el pago, con cargo a la glosa presupuestaria, de 82 millones de pesos que corresponden a un acuerdo judicial respecto de cotizaciones de los trabajadores del parque pagados a honorarios durante tres años con anterioridad a mi llegada a la dirección ejecutiva”.

Sin embargo, el ex director del recinto afirmó que esta irregularidad se produjo en durante la administración anterior a su llegada en 2015.

“Cabe señalar que esta irregularidad en la falta de contratos de trabajo, no solo se produjo antes de yo asumir sino que se produjo entre los años 2011 y 2014 siendo ministro de cultura el actual diputado Luciano Cruz Coke”. afirmó.

Cuando asumí en octubre de 2015 el parque estaba demandado por los trabajadores y en intensas y prolongadas conversaciones con el presidente del directorio, el ministro Ottone y los equipos económico y jurídico del Consejo de la Cultura se resolvió esta forma de pago, sin perder nunca de vista la justeza de la reivindicación de los trabajadores del parque“, agregó.

Además de esto, el músico precisó que el resto del informe se refiere a incompatibilidades entre  el director de finanzas del Parque y servicios contratados (y realizados) por empresas en las que participaba, a través de familiares, el mismo director de finanzas.

“Respecto de lo anterior debo declarar que todas las direcciones, programación, finanzas, comunicaciones y mediación estaban, y siguieron estando a cargo de las personas que fueron designadas por la administración anterior, vale decir bajo la supervisión del consejo de la cultura y las artes a la época dirigida por el actual diputado Cruz Coke. No se trataba por lo tanto de personal ni direcciones en las que yo hubiera designado personas de mi confianza”, aclaró.

En la misma línea sostuvo que “los contratos celebrados fueron de continuidad con contratos anteriores, como la misma contraloría señala, y la dirección y el directorio del parque no tenían cómo saber que en los directorios de estas empresas había personas que hacían incompatible esa contratación”.

Para cerrar, Coulon afirma que la Contraloría indica que es “el parque el que debe restituir con fondos propios la cifra correspondiente a una falta cometida entre los años 2011 y 2014, o sea $82 millones”

Esa responsabilidad sin duda no puede ser atribuida a quienes heredamos una situación irregular“. Asimismo, en forma tajante afirmó que: “pretender ligar esta situación, en la que una vez más se ha aplicado la táctica de la mentira y la exageración, a mi candidatura a diputado, no merece siquiera respuesta. Toda mi modestísima campaña fue financiada por el Partido Comunista de Chile y su rendición ante el Servel es de acceso público. Quienes pretendieron vincular mi cargo con el financiamiento de esa campaña se han visto obligados a disculparse públicamente. Espero que quienes lo han hacho ahora no necesiten una demanda judicial para hacerlo, que sea su propia decencia que los lleve a pedir excusa”.