“Soy Marcela Aranda Escobar, ingeniero mecánico y teóloga. Soy profesora de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, hago clases de teología y también en el programa de Pedagogía en Religión Católica de la UC. Soy mamá de una hija que quiero mucho y, además, vivo con mi padre ya anciano. Me siento sobreviviendo con gran esfuerzo, mucha ayuda especializada y el cariño de mis amigos por abusos horrorosos”.

Así empieza el relato de Aranda, denunciante del ex capellán del Hogar de Cristo, Renato Poblete, que por primera vez habla en un medio de comunicación de las motivaciones para acusar de abusos sexual, de poder y conciencia al sacerdote jesuita fallecido en el año 2010.

“Me siento con la responsabilidad de decir que fui yo quien hizo esa denuncia, que la gente perciba la devastación que hay en quien ha sufrido estos abusos, con nombre y rostro concreto. Que vean las huellas del dolor”, señala la teóloga en la entrevista otorgada a El Mercurio.

A esto agregó que a ella le anima buscar verdad y justicia. “Soy parte de la Iglesia y responsable por ella también. Soy profesora de Teología y sigo siendo católica con todas las dudas que me han invadido, las faltas de confianza, la rabia. Obviamente que estos hechos me cuestionan mucho la fe y la confianza. El abuso no destruye una parte de uno, te destruye entero, incluida la fe”.

“Con esta denuncia y al mostrarme públicamente, busco verdad y justicia. Eso es indispensable para mi sanación personal y para que yo pueda empezar a vivir de una manera humana y digna. En este momento, yo solo sobrevivo. Quiero también que otras mujeres puedan hacer un proceso, aunque doloroso y difícil, pero sanador como el mío y se animen a denunciar los abusos recibidos”, sostuvo Aranda.

Ante la pregunta de porqué realizar una denuncia eclesiástica y no una civil, la ingeniero mecánica respondió que quiere que sea primero la Iglesia quien pueda acoger su denuncia y así tener la oportunidad de “investigar, transparentar y sancionar estos terribles abusos de que fui objeto”. De todas maneras señala que no ha descartado realizar una denuncia civil. “Lo he pensado, pero primero quiero ver cómo avanza y qué resuelve la investigación eclesial”.