Mediante un comunicado público, dos ex empleados del empresario Matías Pérez Cruz lo acusaron de “prácticas antisindicales, explotación y discriminación hacia los trabajadores de Metrogas, Centrogas y Gasco”.

La actual presidenta de la Federación Nacional de los Trabajadores de la Energía y del Gas (Fentragas), Solange Bustos y el presidente del Sindicato Interempresa de los Trabajadores del Gas, Patricio Tapia denuncian que la lista de abusos de Pérez Cruz “es bien larga y no se ha detenido a la hora de negarles derechos económicos y laborales de manera sistemática a los trabajadores”.

Los ex empleados comentan que la “prepotencia desmedida” del empresario no es algo nuevo. “Para Matías Pérez, los trabajadores, son números que se pueden desechar y así lo demostró con el cierre de plantas de gas durante el 2018, donde con despidos masivos en la Empresa Gasco dejó a cientos de trabajadores en la calle en represalia a la huelga histórica del 2017”, critican.

Rechazan, entre otras cosas, el financiamiento del empresario al ultraderechista José Antonio Kast y el “inmenso interés empresarial -de Pérez Cruz- de terminar con la indemnización por años de servicio, pues no le tembló la mano para no pagar finiquitos a 333 trabajadores que pasaron de Gasco a Metrogas“.

Los ex trabajadores califican al millonario como “dueño de un pantano podrido en el egoísmo, ahogado en la bolsa de la desvalorización humana, hinchado en la ambición de sus ganancias”.

Represalias a dirigentes

Sobre el hostigamiento a dirigentes sindicales, cuentan que Pérez Cruz “mantuvo 7 meses sin sueldo a la presidenta de la Federación, que fueron terribles, con 2 hijos que dependían de ella”. “Posteriormente contrató las asesorías legales de la millonaria firma Munita Luco y de Alfonso Canales (ex director del Trabajo gobierno de Pinochet) con quienes nos demandó en tribunales”, acusan.

Bustos y Tapia cuentan que el magnate los “hostigó, humilló, insultó” e incluso “contrató gente” para perseguirlos y vigilarlos.

“Intervino la Cobegas, que es el bienestar de los trabajadores de la tercera edad, donde algunos obtienen una pensión complementaria a la legal e impuso quitar beneficios históricos de un contrato colectivo de 70 años de luchas sindicales”, agregan.

Los dirigentes sindicales valoran que “al fin este personaje salió a la luz pública por su carácter, prepotencia, falta de respeto hacia las mujeres, las personas y por sus típicas amenazas”.

“No tenemos la plata que él tiene, pero tenernos más: nuestra dignidad y valores intactos. En cambio él, por sus acciones discriminatorias, todo Chile se enteró quien es y esperamos que conozca la vergüenza y entregue las explicaciones ante la ley”, puntualizan.