Lisette Melillán, esposa del lamien Luis Tralcal, uno de los diez comuneros mapuches presos en Temuco estuvo ayer con su marido. Lo visitó en la cárcel de la ciudad y, como en cada oportunidad, salió de allí con el corazón compungido por uno de los compañeros cuya salud está debilitada “El que está más complicado es un lamien de sesenta años que hace un tiempo sufrió un accidente y tiene implantado titaneo, entonces a veces tiene unos bajones terribles, está muy débil de salud” asegura Melillán.

Pero la situación que por ahora más urge a la dirigenta mapuche es la de la Machi Linconao. Cuenta, preocupada, que el estado de salud de la comunera es delicado, “Por un tema espiritual y anímico, la Machi Francisca Linconao está muy mal de salud, ha tenido una baja de peso grande, porque no puede asimilar los alimentos que come. Está con médicos externos particulares, pero no logra reponerse”. La Machi está detenida en la cárcel de mujeres, lejos de sus compañeros y más lejos de sus tierras. “El tema de la Machi es diferente, porque ella tiene gastritis crónica, entonces tiene una dieta muy restringida” dice Lisette, “Nosotros en el campo tenemos otra dieta especial, comemos mucha carne, muchas verduras, y en gendarmería no te van a proporcionar eso. Nosotros lo que estamos pidiendo es que la dejen cocinar, porque nosotros de las comunidades sí le podemos proporcionar alimentos que son de acá de la casa, pero no nos dejan”, comenta la mujer de 33 años, que además extiende esta petición para los otros diez hombres también puedan prepararse sus propias comidas.

Luego de que la Corte Suprema rechazara el recurso de amparo que la defensa de los comuneros había pedido para modificar las medidas cautelares de prisión preventiva por arresto domiciliario la Machi Francisca se deprimió profundamente. “Ahora hay que agotar las instancias locales de acá y ver de qué forma cambiar estas medidas de arresto, pero para los tribunales de justicia no existe no la firma ni el arresto domiciliario. Estas son situaciones irregulares que pasan solamente en esta región con el conflicto mapuche, porque hay que recordar que hay otros casos mucho más graves en Santiago, donde están involucrados los políticos, el caso Soquimich, donde solamente algunos quedaron con arresto y otros solamente con firmas”, denuncia Lisette.

La mujer es categórica al afirmar que este es un montaje para suplir las escuálidas investigaciones en torno al Caso Luchsinger-Mackay. “Nosotros creemos que este caso es uno de los más complejos del nuevo movimiento mapuche, hay mucha presión política y del empresariado sobre el tema para que el gobierno encuentre a los culpoables. Y como no los han podido encontrar, tomaron a estas personas y los amedrentaron para culpar a estas otras diez personas más”, asegura la comunera. Lisette cuenta que la Policía de Investigaciones (PDI) venía desarrollando esta situación de confesiones falsas bajo tortura, desde hace un tiempo con otros mapuches, con el fin de que entregara nombres aleatorios, “Hay otras personas que la PDI también intentó hacerlas declarar, pero se negaron y recibieron golpizas terribles. En este caso, la persona que entregó a los diez compañeros se quebró, porque no tuvo el carácter que habían tenido otros torturados anteriormente”.

“Dentro de estas diez personas detenidas hay algunos que jamás han tenido vinculación con el movimiento mapuche, no han sido militantes y ni siquiera simpatizantes, acá la fiscalía agarró a cualquiera” agrega Melillán, aclarando que de todas formas sí hay dirigentes entre los detenidos, entre ellos su marido Luis Tralcal, que ya ha enfrentado varios procesos judiciales irregulares, como en agosto de 2015 cuando fue detenido por presunta tenencia ilegal de municiones. Pero es enfática en asegurar que ninguno de los detenidos tiene algún grado de responsabilidad en el atentado y el asesinato de la familia Luchsinger-Mackay.

Por ahora, en el caso trabajan abogados de la defensoría pública mapuche y abogados particulares, revisando los mejores caminos a tomar para apelar nuevamente y así impedir el deterioro anímico de algunos de los comuneros apresados. Por lo pronto, la intención de la defensa es que los nueve hombres sean trasladados a un módulo de imputados ya que se encuentran reclutados junto a condenados, con presos comunes. “Además, están en condiciones de hacinamiento complejo, duermen en camarotes de a ocho camas en altura, y hace tres semanas uno de ellos cayó de la cuarta lutera y quedó con lesiones”.

Las familias, agradecen el apoyo con el que han contado de parte de estudiantes de la Universidad de la Frontera y de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, y están convocando a una serie de movilizaciones, no sólo por el tema de los diez detenidos sino también por el conflicto mapuche en general. La primera se realizará este viernes 29 de abril, en apoyo a la Machi Francisca, a las afueras de la cárcel de mujeres a las 09:00 horas. “Nosotros creemos que esta es una coyuntura, que es consecuencia de temas mayores, no es algo que nació ayer, es algo que viene de hace mucho tiempo. No sólo hay presos políticos en Temuco, hay presos también en Lebu, en Imperial, en Angol, entonces nosotros vamos a tratar de ver de qué forma podemos contactarnos con los demás familiares porque la lucha del pueblo mapuche no tiene que embarcarse solamente en torno a los presos, el movimiento es más radical y por eso se le ha reprimido tanto”, finaliza Lisette.