La directora de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Brenda Fitzgerald, dimitió este miércoles tras revelarse que había comprado acciones de una compañía tabacalera. Eso pese a que la agencia federal que encabezaba, con sede en Atlanta, es la encargada de fomentar programas contra el consumo del tabaco y tiene en la lucha contra el tabaquismo su misión número uno.

“La doctora Fitzgerald posee ciertos intereses financieros complejos que han impuesto una amplia recusación limitando su capacidad para cumplir con sus obligaciones como directora de los CDC”, indicó el Departamento de Salud y Servicios Humanos en un comunicado.

La salida de Fitzgerald, quien había accedido al cargo en julio del pasado año, se produce después de que el diario Politico destapara este martes que Fitzgerald, en plenas funciones de su cargo, adquirió “decenas de miles de dólares en nuevas acciones en al menos una docena de compañías”, entre ellas la tabacalera Japan Tobacco, que vende cuatro de sus marcas en Estados Unidos.

Fitzgerald, de 71 años, ginecóloga de formación y dos veces candidata al Congreso por el Partido Republicano, había recibido críticas por no haberse deshecho de otras inversiones en compañías que realizó antes de asumir la dirección de los CDC, como la aseguradora Humana o la farmacéutica Merck, y que suponían potenciales conflictos de interés.

Según datos del propio CDC, en Estados Unidos mueren más de 480.000 personas al año por culpa del tabaco, incluyendo fumadores pasivos. Esto supone uno de cada cinco fallecimientos anuales en todo el país.