En 2017 el padre de Rihanna y su socio Moses Perkins crearon Fenty Entertaiment, una compañía de talentos que utilizaba el nombre de la marca de cosméticos y lencería de la cantante barbadense para su beneficio económico.

Es por esto que la diva caribeña presentó una demanda contra su padre ya que se le ha pedido en reiteradas ocasiones que dejen de utilizar su nombre y marca para presentarse de forma fraudulenta en representación de ella.

Fenty Entertainment inició negociaciones para que Rihanna actuara en 15 espectáculos en América Latina por alrededor US$15 millones, además de dos conciertos en el Staples Center de Los Ángeles y T-Mobile Arena en Las Vegas, por 350.000 euros. Ambas negociaciones se realizaron sin su autorización, según detalla la demanda. Esto sumado a un comunicado de prensa  publicado en el sitio web de la compañía en donde se anunciaba el lanzamiento de la firma con la cantante cuando ella no estaba involucrada.

Además de esto, el año pasado, Ronald Fenty intentó registrar la marca para levantar una línea de hoteles boutique pero no lo logró ya que la Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU no lo permitió, insistiendo que la marca estaba inscrita por la cantante pop.

“Aunque el señor Fenty es el padre de Rihanna, en la actualidad no tiene y nunca ha tenido la autoridad para actuar en nombre de Rihanna o ha tenido el derecho a usar su marca Fenty para explotar la buena voluntad de las marcas Fenty o emprender negocios en su nombre”, indica la demanda.

La demanda indica que Rihanna es la dueña de la marca comercial Fenty en EE.UU y que ha enviado solicitudes formales para que el uso indiscriminado de su marca por parte de su padre acabe pronto.