El poeta, ensayista, crítico y Premio Nacional de Literatura 2012 Oscar Hahn, presentó en Iquique Sumapurita Poesía una selección de poemas de su autoría, traducidos al aymará y quechua. El trabajo patrocinado por la Universidad Arturo Prat y financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio -a través del ámbito regional de financiamiento del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART)- da pie una conversación donde aborda la política, la cultura y distintos ámbitos de la actualidad.

El Doctor Honoris Causa de la Universidad Arturo Prat, detalló el proceso de selección de los poemas que integran el volumen y la confección de éste. También ahondó en el llamado conflicto que mantiene el estado de Chile con el Pueblo Mapuche y adelantó -en exclusiva- los planes que tiene para este año junto al cantautor Manuel García.

-El libro se llama Samapurita Poesía,que significa Bienvenida Poesía.¿Cuál fue la motivación de la Universidad Arturo Prat para desarrollar e impulsar esta publicación?

Ellos querían principalmente crear una especie de triálogo de varias lenguas, pero que éstas fueran de la zona. Como yo nací en Iquique y además soy hijo ilustre de esta ciudad -su único Premio Nacional- sumado a que la Universidad tiene un departamento de lenguas de la zona y traductores, consideraron que había que unir estos tres aspectos y realizar este triálogo.

Esto ha resultado ser algo muy especial para mí, pues no fueron los hispanos ni yo como autor quienes elegimos los poemas a traducir, sino que los traductores del aymara y quechua- Novelia Amaro Amaro, Nelly Quispe Jallaza y Elías Ticona Mamani- seleccionaron los poemas, y eso fue muy bonito, porque te preguntas porqué eligieron esos poemas, que fundamentación pueden tener ellos desde su cultura para traducir ese poema y no otro. Son nativos de esos pueblos, y hablan español también. Les pasaron una antología mía para que revisaran mis poemas, y después eligieron, fundamentando. Y de eso salieron cosas bien increíbles. Por ejemplo, hay uno que se llama Encuentro, sobre la muerte de mi padre. Lo eligieron porque el tratamiento que se hace de la muerte es similar a la aproximación del pueblo aymara hacia la muerte. Hay otro en relación al agua, y lo relacionaron con la importancia religiosa que este elemento tiene para ellos. Todo esto me dejó atónito. Nací en Iquique y estuve hasta los 3 años en esta ciudad, pensé entonces que tal vez tenga algún antepasado aymara o algo así.

-Esa misma conversación está presente en las fotografías que ilustran el libro, en los colores e imágenes.¿Qué tienen que ver con estos pueblos?

Claro que sí, si te fijas los poemas en español van en fondo blanco, y los poemas que van en la lengua de esas dos etnias van con fondos de colores representativos de ellas. Los fotógrafos eligieron contextos y ángulos que tuvieran que ver con estas dos culturas: la aymara y la quechua.

-Hace décadas que el tema de los pueblos originarios ha estado en el foco del debate público, pero especialmente los últimos meses a raíz del asesinato de Camilo Catrillanca.¿Qué piensa de lo que ocurre en específico con el pueblo mapuche?

Lo que a la gente le cuesta un poco entender, especialmente a los del centro de Chile, es que además del pueblo mapuche existen otros pueblos originarios, como estos dos de los cuales estamos hablando. Pero yendo a lo específico, creo que la política o tratamiento que se ha aplicado para resolver este tema es muy malo, y lo prueban los hechos. No puedes buscar una solución militar, como si ellos estuvieran ocupando esas tierras, porque no son usurpadores. La realidad es que son de ahí y somos nosotros, los hispanos, los que estamos ocupando ese territorio. Creo que hay mucha ignorancia también, porque no puedes militarizar ese territorio como si ellos fueran un grupo guerrillero como la ETA o algo por el estilo, porque no es el caso. Todo lo han hecho mal, y ahí están las consecuencias.

-Y en relación a otros aspectos -culturales, tradiciones, lenguaje- ¿Qué opina de la importancia que los distintos gobiernos han dado a estos aspectos?

Creo que no le han dado ninguna relevancia. Creo que los tratan como si fueran personas de esas etnias pero que hablan español o cuya lengua original es el español, y eso no es así, ellos son aymarás, quechuas o mapuches que además de su lengua nativa hablan español… pasa con esta antología, ellos tranquilamente traducen del español a sus respectivas lenguas. En la presentación del libro tuvimos una persona que leyó los poemas en quechua, otra en aymara y yo obviamente en español; en el caso de ellos se trata de una pareja donde él es aymara y ella es quechua. Y van a leer ellos conmigo o más bien, yo con ellos. Además, antes de partir con la presentación del libro se realizó un ritual aymara.

-A propósito de la lengua de los pueblos originarios y del respeto ¿Qué le pareció que al inicio de la interpelación que encabezó la diputada Emilia Nuyado al Ministro del Interior Andrés Chadwick,el diputado Ignacio Urrutia (UDI) se haya burlado de la diputada al pronunciar un discurso de bienvenida en su lengua nativa, el mapudungun?

Eso demuestra que hay personas que no tienen ningún problema en exhibir su estupidez públicamente. O sea, uno tendría que reírse de ellos, no de otras personas que hablan la lengua nativa. En el fondo eso pasa porque no hay un respeto real, creen que es para la chacota.

-¿Si pudiera decidir sobre la distribución de los recursos en Cultura, donde pondría el énfasis?

El ex ministro de Cultura José Weinstein echó a andar talleres de lectura. Es decir, en vez de invertir en talleres de escritura, se invirtió en talleres de lectura en distintas comunidades: gente común y corriente se juntaba, elegían cada uno un libro, se lo llevaban lo leían en sus casas y luego se juntaban a comentarlo. Esa iniciativa tuvo mucha participación, lo digo porque me invitaron a participar. Usando los términos de Cervantes, a las mujeres les llamaban las Dulcineas de la lectura y a los varones, los Quijotes de la lectura. Fue muy exitoso, la gente participaba con mucho entusiasmo, gente muy modesta que iba, que era lo más bonito, se llevaban su libro y mucho de los comentarios que traían de vuelta eran mucho mejores que cualquier experto en literatura, eran una especie de tertulias literarias. Después vi con estupor que esta idea se acabó en el gobierno siguiente.

-¿Cuáles son sus planes para 2019?
Hay un proyecto que estoy trabajando con Manuel García, te daré un adelanto-primicia: armaremos una especie de obra de teatro, con argumento, guión, escenografía, música e imágenes y mis poemas, que van como hilo conductor de toda la obra. En eso estamos trabajando para ser presentado en un teatro. No es el típico cantautor que puso música a un poema mío y lo canta, lo cual está muy bien, pero no es eso. Es una obra visual, musical, de palabras, de poemas, esa es la novedad para este año.

-¿Está enterado de la polémica entre Colombina Parra -hija de Nicanor- y el poeta Raúl Zurita?
No estoy enterado. Pero lo que te puedo contestar en general es que lo que me caracteriza desde que empecé a escribir es no andar en ese tipo de polémicas, ni interesarme en los dimes y diretes de los escritores. A mí lo único que me interesa es la poesía, nada más. No me interesa lo que uno u otro dijo o contestó. Me da lo mismo. Eso no aporta nada a la poseía, y lo que a mí me importa es la poesía.

En marzo Sumapurita Poesía se presentará en el Museo de Arte Precolombino.