A fines de 2018, Universal Pictures Brasil reservó el día 31 de enero para el estreno en el país de la película estadounidense Boy Erased, que muestra a un joven homosexual que al enfrentar el conservadurismo de su familia termina forzado a pasar por una terapia de “conversión a la heterosexualidad”, o lo que en Brasil se llama “cura gay”.

El caso se basa en una historia real contada en el libro “Boy Erased: A Memoir”, de Garrard Conley, y algunas de las personas que sufrieron la terapia hoy actúan en la ONG Born Perfect, que participó en la coproducción.

Pero la obra no llegó a las pantallas brasileñas. Sin decir nada al público, la distribuidora decidió cancelar su exhibición en la tierra de la samba, algo que sólo se descubrió durante el fin de semana, cuando personas de la comunidad LGBTI cuestionaron a la empresa por las redes sociales y recibieron como respuesta la noticia de la cancelación directamente desde la cuenta oficial de Universal, que dijo que “la película no será lanzada en Brasil”.

La polémica vino después, cuando Born Perfect contactó a personal de Universal para preguntarles respecto de la decisión de cancelar la exhibición en Estados Unidos. Según Matthew Shurka, uno de los fundadores de la organización, “nuestros abogados reportan censura desde el gobierno de Brasil”.

No tardó para que otras figuras del mundo del cine y de los espectáculos reaccionaran. El actor y cantante Kevin McHale tuiteó que “Bolsonaro es peligroso y una amenaza a la comunidad LGBTI brasileña. Censurar un film sobre los daños causados por la terapia de conversión es solo el comienzo”. El que se manifestó después fue Garrad Conley, el autor del libro que inspiró la obra: “lamento que este tipo de cosa esté sucediendo en un país tan maravilloso”.

En seguida, Universal Pictures Brasil lanzó una nota reconociendo la decisión de cancelar la exhibición de Boy Erased en las salas del país, pero alegando que eso se dio por razones comerciales.

En todo caso, es curiosa la situación, una vez que la propuesta de la película es justamente la de dar una visión condenatoria a las terapias de conversión a la heterosexualidad, las que suelen ser ofrecidas justamente por muchas de las iglesias evangélicas que apoyan políticamente al gobierno de Bolsonaro, a punto de tener ministros en su gabinete – de hecho, una de ellas es Damares Silva, la polémica titular del Ministerio de la Familia.

Entre los años de 2017 y 2018, representantes evangélicos en el Congreso (muchos de los cuales apoyaron a Bolsonaro en las elecciones) trabajaron en favor de un proyecto para que se reconociera a la “cura gay” como una terapia legalmente permitida en Brasil. Aunque no logró aprobación, el proyecto volvió a ser presentado con cambios a fines del año pasado, y sigue en tramitación.

Protagonizada por Lucas Hedges, Boy Erased cuenta la historia de Jared (alter ego de Garrard Conley) un adolescente que trata de asumir su homosexualidad pese a los intentos por censurarlo de parte de sus rígidos padres (interpretados por dos astros del cine de Oceanía, la australiana Nicole Kidman y el neozelandés Russell Crowe), pastores de la iglesia bautista que deciden llevarlo a una terapia de conversión a la heterosexualidad.