Gran revuelo causó la denuncia contra el presidente de Gasco y financista de José Antonio Kast, Matías Pérez, quien expulsó de “su jardín” a tres mujeres que se hallaban descansando a orillas del Lago Ranco. Allí les indicó que si no se iban por las buenas, las sacaría de forma “menos pacífica”.

Durante la tarde de este miércoles los medios dieron a conocer un mensaje de Pérez donde aseguraba que estaba “estaba muy tranquilo” y que pondría “la otra mejilla”. “Será entretención de los medios y redes esta semana y no puedo hacer nada al respecto. El mundo funciona así. Pero mi preocupación es el Estado de Derecho, cada vez más vulnerado en Chile“, reclamó.

Ante esto, una de las mujeres expulsadas y quien publicó el video, la monja Claudia Figueroa, comentó a CNN: “No sé por qué pone otra mejilla si las que fuimos humilladas fuimos nosotras tres, con mi prima y mi madre, simplemente por estar sentadas a la orilla del lago”.

No alcanzamos a estar ni cinco minutos sentadas cuando él llegó con esta actitud a desalojarnos“, contó la religiosa.

Figueroa comenta que hizo público el incidente debido a la impotencia y la humillación que sufrieron. “Mi mamá estaba tan asustada que ni siquiera abrió la boca”, agregó.

Según la religiosa, varias personas le han agradecido por denunciar el hecho, diciéndole “que por fin habían sacado la voz, porque este señor en más de una ocasión ha denostado a las personas“.

“Aquellos que tienen dinero creen que pueden tratar a las personas como se les ocurra. Es un grito que clama al cielo: en Chile las cosas tienen que cambiar. Mientras sigamos con esta segregación y este clasismo donde algunos se creen mejores y amenacen con que no saben quién es o lo que nos puede pasar, no vamos a avanzar”, indicó la monja.

Ya basta de que en Chile haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda“, sentenció.