El empresario vitivinícola Agustín Francisco Huneeus Jr., presidente de la compañía Huneeus Vintners, es uno de los 50 acusados por el escándalo de los sobornos para conseguir admisiones universitarias. El caso fue revelado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El chileno de 53 años, quien se encuentra radicado en San Francisco, es hijo de Agustín Huneeus, un nombre conocido en el escenario mundial del vino y que fue copropietario y gerente de Concha y Toro, dando inicio a la expansión de la compañía más allá del territorio chileno. Más tarde, junto a su hijo fundaron Huneeus Vintners.

Junto a otros ejecutivos y dueños de negocios, Huneeus Jr. fue acusado ​​de conspiración para cometer fraude por correo, con el objetivo de concretar el acceso de sus hijos a prestigiosas universidades de Estados Unidos, como Yale, Georgetown o Stanford.

Según los fiscales de Boston, el empresario “participó tanto en el esquema de trampas del examen de ingreso a la universidad (de California del Sur) como en el plan de reclutamiento universitario para su hija”.

De hecho, la investigación señala que Huneeus pagó 50 mil dólares a la persona que ayudó a que su hija rindiera el SAT, un examen que se usa para la admisión universitaria en EstadosUnidos. Además de supervisarla varios días, brindó asistencia mientras tomaba la prueba y hasta “corrigió sus respuestas después de que ella lo completó”.

Huneeus se habría quejado del puntaje obtenido por su hija -1.380 de un máximo posible de 1.600-, ya que no se acercaba al resultado -1.550 puntos- que él esperaba. Además, los documentos también lo acusan de fingir que su hija era una estrella de waterpolo en la escuela secundaria manipulando una fotografía y de hacer pagos a Donna Heinel, directora atlética asociada de la Universidad del Sur de California, y a Jovan Vavic, entrenador de waterpolo de la institución.

La agente especial del FBI, Laura Smith, señaló que Huneeus también pagó 200 mil dólares a una fundación falsa establecida por los presuntos conspiradores. Según lo analizado hasta ahora, los estudiantes no eran conscientes de haber accedido a las universidades gracias a lo sobornos de sus padres.

Hay registro de una grabación en donde el empresario chileno manifiesta su preocupación por ser sorprendido: “¿Hay algún riesgo que esto me explote en la cara?”, habría preguntado, algo que para los fiscales confirma su participación en los hechos.

Puedes revisar la lista completa de involucrados en The New York Times.