Este viernes la Corte Suprema condenó a tres funcionarios de Carabineros en calidad de coautores del delito de robo con intimidación, un hecho ocurrido en medio de un control policial realizado en Iquique en 2013.

En un fallo unánime, la Segunda Sala del tribunal rechazó los recursos de casación en el fondo deducidos, invalidó de oficio la resolución de la Corte Marcial y dictó sentencia de reemplazo, estableciendo que el tribunal castrenase se equivocó al no acoger las agravantes.

El 13 de junio de 2013, mientras los funcionarios policiales registraban a las víctimas en un control, aprovecharon de sustraerles su dinero. Al respecto, el fallo señala que “se desprende que para su actuar únicamente se valieron de su condición de funcionarios policiales para registrar a las víctimas en el contexto de un control policial y, aprovechándose de dicho contexto, sustraer el dinero que estas portaban”.

Además, la resolución recalca que los imputados, “en su calidad de policías y la posesión de armas fueron empleadas para configurar la intimidación ejercida contra las víctimas y por consiguiente, doblegar su voluntad, elemento del tipo delictivo contenido en el artículo 436 inciso 1º del Código Penal. En tal virtud, estas circunstancias han tenido el carácter de inherentes al tipo penal invocado y no producen el efecto de acrecentar la pena, de acuerdo a la prohibición del artículo 63 del código precitado”.

De este modo, la justicia condenó a Cristián Bastías Gajardo a dos años de presidio menor en su grado medio y a la suspensión de su cargo durante el tiempo de condena. Bastías fue apuntado como coautor delito de robo con intimidación, en grado de consumado, mientras que Sebastián Orellana Sepúlveda y Ramón Franco Valenzuela fueron condenados, cada uno, a la pena de tres años y un día de presidio menor en su grado máximo.