El Instituto Nacional se enfrenta a una de las transformaciones más grandes de su historia. El próximo jueves el establecimiento vivirá una jornada de reflexión y a fines de mes votará la posibilidad de convertirse en un recinto mixto.

La comunidad del liceo tendrá que decidir si están a favor del ingreso de estudiantes mujeres al espacio educativo o si prefieren mantenerse como un recinto de varones. Por ahora, Fernando Soto, rector del establecimiento, señaló que “buscamos intercambiar ideas y puntos de vista de manera libre y transparente, para que luego, a fin de mes, cada persona de la comunidad decida”.

La elección será vinculante y secreta. El resultado de la votación dependerá de la cantidad de representantes de cada estamento en el Consejo Escolar, donde alumnos, apoderados y profesores tiene mayor representatividad.

Al respecto, Judy Valdés, presidenta de uno de los centros de padres del Instituto, sostuvo que “hay muchos profesores que quieren seguir con la tradición”, pero que otros consideran que es tiempo de abrir los espacios. A su juicio, cualquier cambio debe ser gradual porque la infraestructura aún no está preparada.

Sin embargo, Rodrigo Pérez, presidente del Centro de Alumnos, señaló que “se ha evidenciado que los alumnos de este colegio presentan problemas para relacionarse con las mujeres (…) muchas denuncias por violencia de género. El año pasado, las compañeras del Carmela Carvajal se tomaron el liceo de modo simbólico y creemos que sería un gran avance que haya mujeres y tener una comunidad plurigenérica”.

El alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, también apoya la medida: “En los tiempos actuales no hay ninguna justificación para separar a los estudiantes entre hombres y mujeres. Tenemos que avanzar hacia una educación inclusiva”, aseguró.

De aprobar la iniciativa, el Instituto Nacional se sumaría al ejemplo del Liceo Lastarria, que a inicios de marzo de este año admitió a las primeras 30 estudiantes en sus 106 años de historia.