Pocas novedades ha dejado el encuentro de presidentes regionales para crear el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur). No se entregaron más detalles de los que ya se dieron a conocer en las horas previas a la cita. Al final, lo que quedó para la posteridad fue la fotos de los siete jefes de Estado en La Moneda, cada uno con su bandera: desde Argentina llegó Mauricio Macri; de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; Ecuador, Lenin Moreno; Paraguay, Mario Abdo; y Sebastián Piñera, quien los recibió como anfitrión.

Después de tres horas de reunión, los mandatarios latinoamericanos firmaron una declaración conjunta en la que reafirmaron la propuesta de “construir y consolidar un espacio regional de coordinación y cooperación, sin exclusiones” con el objetivo de “avanzar hacia una integración más efectiva que nos permita contribuir al crecimiento, progreso y desarrollo de los países de América del Sur”.

Esas definiciones el presidente Piñera ya las había anticipado durante la semana y provocaron críticas desde los sectores de oposición, quienes no confían en que las ideologías queden al margen del proyecto.

Prosur es algo especulativo que nace del aunamiento de algunos países frente a Venezuela y no tiene una identidad regional. Pretende ser la alternativa a Unasur, que tuvo sentido porque fue una institución empujada principalmente por Brasil, que quería generar una institucionalidad en América del Sur en contraste con México, que es parte de Norteamérica. Hablamos de Prosur cuando, en realidad, los países que participan en el evento son más pronorte, buscan alianzas con EE.UU”, opina a El Desconcierto el periodista y analista internacional Raúl Sohr, que recuerda el encuentro entre Bolsonaro y Donald Trump esta semana.  

Los presidentes –todos ellos unidos por compartir la lógica neoliberal, aunque con posiciones que abarcan desde el centro hasta la extrema derecha– también definieron a grandes rasgos su idea de funcionamiento del nuevo organismo. Quieren que tenga “una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un mecanismo ágil de toma de decisiones”, reza la declaración.

Para Sohr, un organismo con estas características “no existe en ninguna parte del mundo” porque “cualquier organizacion necesita de una administración y eso se llama burocracia; y todas tienen una ideología a favor y en contra de algo”.

Otro punto del documento fundacional establece los requisitos para ser parte del bloque: “La plena vigencia de la democracia, de los respectivos órdenes constitucionales; el respeto del principio de separación de los Poderes del Estado; y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con respeto al derecho internacional”. Un epígrafe que exuda las intenciones que el oficialismo manifestó en los últimos días, a propósito de la celebración del Foro por la Democracia, organizado por Chile Vamos. “Debemos ser capaces de tomar banderas que la izquierda cree propias, como los derechos humanos y la democracia”, dijo el diputado (UDI) Issa Kort.

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/ Foto: Fotógrafo: Marcelo Segura – Presidencia Chile

Venezuela fuera, Bolivia y Uruguay observadores

Además de los siete jefes de Estado, también han asistido a la reunión el embajador de Guyana en Brasil, George Talbot; el embajador de Surinam en Cuba, Marciano Edgar Armaketo;  el vicecanciller de Uruguay, Ariel Bergamino; y la vicecanciller de Bolivia, María del Carmen Almendras, la única mujer que acudió a la cita. Los tres últimos participaron en calidad de observadores –no firmaron la declaración final–, pero también se sentaron en la mesa redonda ubicada en el patio Los Naranjos.

Para el analista internacional, Bolivia y Uruguay han tenido siempre “una política exterior bastante cauta y de no quedar fuera de nada”. Por eso, considera que han optado por “enterarse de lo que ocurre –aunque no sea mucho– y estar en Chile, que quedar fuera y hacer una declaración marginándose”. 

La convocatoria excluyó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, porque, en opinión del presidente chileno, anfitrión y convocante del evento, “no cumple con ninguno de los dos requisitos” para integrarse, que son “vigencia plena de la democracia y el estado de derecho y el respeto pleno de las libertades y los derechos humanos”.

Sin embargo, sí se hizo presente el autoproclamado presidente, Juan Guaidó. Desde Caracas, justificó su ausencia debido a que “nos encontramos organizando a toda Venezuela para cesar la usurpación, que será el triunfo de la democracia, la libertad y el retorno de la estabilidad en América del Sur”. A través de su cuenta de Twitter agradeció la invitación “de países hermanos a ser parte de este día histórico en la unión de nuestros pueblos” y añadió que el nuevo bloque “es el futuro de la integración suramericana”.

El líder opositor había sido invitado a la cita hace unas semanas, pero su asistencia fue posteriormente descartada por el gobierno. Sin embargo, sí ha estado en Chile su esposa Fabiana Rosales, quien se llevó todo el protagonismo del Foro de la Democracia que tuvo lugar este jueves.

Protestas en Santiago

La jornada finalizó con una expresión pública de rechazo de parte de los movimientos sociales. La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), la Federación Nacional de Pobladores (Fenapo), y la Coordinadora 8M, entre otras, convocaron una concentración en Paseo Bulnes para expresar su rechazo “a que Chile sea la sede de que vengan figuras como Bolsonaro, quienes se enmarcan como los principales propulsores de medidas represivas a las demandas de los movimientos sociales, principalmente con lo que tiene que ver con las demandas del movimiento feminista”, indicaron en la convocatoria.

“A nivel mundial, están en alza las demandas del movimiento feminista o de LGBT, a lo que figuras como Bolsonaro plantean algo totalmente distinto. Lo que queremos impedir es que estos mandatarios se articulen políticamente”, dijo la vocera de la ACES,  Amanda-Luna Cea.

Según informó Radio Cooperativa, la protesta, que no estaba autorizada por la Intendencia Metropolitana, terminó con incidentes.

La foto de siete presidentes

Al finalizar el evento, el presidente Piñera se mostró satisfecho con los resultados: “Hemos hecho una jornada de trabajo franca y fecunda”, dijo. Y agregó: “Ha sido un buen día para la colaboración, el diálogo y el entendimiento en América del Sur”.

Más allá del poco peso del contenido de la declaración de hoy –”dice poco y nada”, afirma Sohr–, sin duda, el presidente Piñera logró un objetivo importante: la foto de siete presidentes de la región sentados en la misma mesa. La imagen no es menor considerando el giro neoliberal que experimentó la región y que está por ver hacia donde camina. El otro gran reforzado tras la jornada de hoy es el canciller Roberto Ampuero. “Trabajaremos unidos en el fortalecimiento conjunto y en enfrentar los retos que nos plantea el mundo de hoy”, publicó en sus redes sociales tras el evento.

De su empeño en este proyecto dependerá su evolución en esta primera etapa. La declaración final determina que Chile sostendrá durante 12 meses la Presidencia Pro Tempore del proceso de creación del organismo. A Ampuero se le viene trabajo si quiere mantener la foto de hoy vigente hasta el próximo año, cuando, según lo acordado, será Paraguay quien se colocará al frente de Prosur.