Un reportaje de La Tercera dio a conocer lo que fue el interrogatorio en contra del ex arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz en el marco de la investigación por abusos sexuales y encubrimiento al interior de la Iglesia Católica.

261 preguntas en casi 12 horas de interrogatorio por parte del fiscal Jorge Escobar, el ex arzobispo se limitó a responder “no recuerdo” en 35 preguntas directas que se le realizaron. En 2 de ellas, y por consejo de su abogado, mantuvo silencio.

Uno de los casos que concentró la mayor parte de la interrogación fue el caso Karadima. Para Errázuriz este caso “fue el más horrible”.

“El grupo que estaba en torno a él lo protegía, si bien yo era el obispo, nunca me informaban lo que ocurría. Hasta que uno, dos y tres dijeron que había abusos adentro, que fue (José Andrés) Murillo, Hamilton y después Juan Carlos Cruz. Para mí el testimonio que me convenció fue el de Juan Carlos Cruz. Por eso, cuando supe, le pedí instrucciones a monseñor (Charles) Scicluna para saber qué pasos realizar”, señaló Errázuriz en su declaración.

A pesar de haber creído uno de los testimonios, Errázuriz señaló que le era muy difícil de creer la acusación de Hamilton. “Era muy difícil creer en la acusación del doctor Hamilton, porque era un doctor, era padre de familia y él decía que fue abusado por casi 14 años. Sin embargo, invitaba a Karadima a su casa, lo invitó al bautizo de sus hijos. En fin, costaba creer en esa denuncia por las circunstancias”, agregó.

El fiscal le consultó a Errázuriz si fue negligente con las denuncias en contra de Karadima, el ex arzobispo mantuvo silencio y su abogado intervino para “salvaguardar su derecho a defensa”. 

En otras preguntas el ex arzobispo respondió “no recuerdo”, como cuando se le preguntó si recordaba que Murillo lo contactó en 2003 para contarle la denuncia sobre Karadima, o si es que alguna vez llamó a las victimas para corronorar sus acusaciones. “¿Inició una investigación previa contra Karadima con el solo mérito de la denuncia de Murillo? ¿Por qué no lo hizo? ¿Estaba usted obligado a hacerlo conforme a las disposiciones del Derecho Canónico?”, en todas estas preguntas Errázuriz sólo respondió “no recuerdo”.

Homosexualidad en la Iglesia

En la segunda declaración de Errázuriz, y luego de que el mismo hiciera referencias a varias situaciones de relaciones homosexuales entre sacerdotes, y que, además, tenían denuncias por abuso, la fiscalía cle pregunto su opinión de si ¿la homosexualidad es compatible con el sacerdocio?.

Errázuris respondió que “es mejor que no haya sacerdotes homosexuales. No está excluida una persona que domine totalmente su homosexualidad, pero la mayoría quiere tener la certeza de serlo y hacen actos de homosexualidad”.

El reportaje de La Tercera también señala que en el interrogatorio se le consultó sobre una denuncia que indaga el Ministerio Público respecto a Héctor Domínguez. El ex arzobispo confesó que el sacerdote Domínguez fue llevado a un centro terapeutico para curar su homosexualidad. “Otra medida que tomé fue enviar al sacerdote Domínguez al Centro Terapéutico Alberione, centro especializado en ayuda sicológica a sacerdotes en Guadalajara, allá estuvo desde mediados de mayo de 2009 hasta fines de julio de ese año”.

Este lugar trataba a “sacerdotes en casos de alcoholismo que eran homosexuales y conductas indebidas” agregó Errázuriz. al preguntarle quien costeaba este “tratamiento”, el ex arzobispo sostuvo que fue el Arzobispado, “eran medidas terapéuticas, de sanación”, agregó Errázuriz.

Sus declaraciones causaron estupor entre los denunciantes y la opinión pública que criticaron duramente al ex arzobispo, a quien acusaron de culpar a la homosexualidad y no a los abusos sexuales que la Iglesia cometió. Además Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo, querellantes del caso Karadima, trataron de mentiroso a Errázuriz.