En 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas realizó una cumbre crucial que dio origen a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la que en sus 17 objetivos integra las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental. Las metas que surgen en torno a cada uno de los objetivos expresan las aspiraciones a nivel mundial de alcanzar la prosperidad para todos y todas, y de cuidar el planeta. Los países asumieron esta Agenda con el compromiso de ir progresivamente avanzando en su cumplimiento, respetando su eje central: no dejar a nadie atrás. Por ello en la resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 2015 se señala que “Estamos resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”.

En el marco de las sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, se acordó el 2016 crear el Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible como mecanismo regional para el seguimiento de la Agenda 2030. La tercera reunión de este Foro se realizó, recientemente, en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en Santiago y en la sesión inaugural, Alicia Bárcena, Secretaria ejecutiva de la CEPAL señaló que “más allá de la mejora de los indicadores promedio, persisten grandes desigualdades que se observan al desagregar dichos indicadores según quintiles de ingreso, sexo o raza (…) Por ello, el compromiso de no dejar a nadie atrás es especialmente desafiante para la región y debe ser un objetivo central de las políticas de desarrollo sostenible e inclusivo”.

Los países de la región reafirmaron en el documento de conclusiones y recomendaciones acordado al final del Tercer Foro su compromiso con la implementación efectiva de la misma, así como con “promover la inclusión social, combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, así como respetar y promover todos los derechos humanos para todos, incluido el derecho al desarrollo, asegurar la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas…”, entendiendo que esto último contribuirá “de manera crucial al progreso en el cumplimiento de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas” recomendando “una mayor integración del enfoque de género en las políticas y estrategias nacionales de desarrollo sostenible…”.

En nuestro país la subrepresentación en los espacios de toma de decisiones y en el mercado laboral; la precariedad de los empleos y la no redistribución de las labores de cuidado y domésticas; la violencia de pareja, laboral e institucional; la desigualdad salarial, social y cultural; en definitiva, una estructura societal que mantiene a las mujeres en un lugar subordinado, se aleja de los acuerdos alcanzados en torno al desarrollo sostenible.

Restan 11 años para dar cumplimiento a esta Agenda y aún estamos muy lejos de alcanzar sus metas.


Subdirectora Corporación Humanas