Este sábado en el centro de la ciudad capital del país, marcharon más de 100 mil personas que conmemoraron los 28 años del movimiento LGTBI en Chile. Así lo estableció el Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), que dio un balance positivo de la instancia, en la que miles de asistentes se manifestaron por la vulnerabilidad y desigualdad que viven las personas de género no binario en el país. El mismo día y casi en paralelo, también ocurría la Marcha Disidente por la Memoria, organización cuyo objetivo es que se considere a identidades disidentes sexuales y de género en la formulación de bases curriculares de la educación formal, en todos sus niveles, y también en los recursos educativos entregados por el Mineduc.

Esta iniciativa internacional se hace anualmente para recordar los disturbios en el bar Stonewall Inn de Nueva York, donde hace 50 años, gente de diversas inclinaciones sexuales se enfrentó a la policía que los discriminaba por su orientación, lo que dio origen al concepto del “Orgullo” por el que se realiza una marcha. Se conmemora el inicio de una pelea por la dignidad que sigue hasta hoy.

Esta vez, el evento se realizó en conjunto con la Fundación Iguales, y otro de los focos importantes de la marcha ocurrió en la ciudad sureña de Concepción. Según informa Cooperativa, el dirigente del Movilh, Rolando Jiménez, estableció en la ocasión que “las golpizas y ataques aumentaron un alarmante 1.500% y los asesinatos un 50%. Los atropellos son extremos. Sabemos de 44 víctimas fatales, desde el 2002, fecha cuando comenzamos a elaborar nuestro informe de derechos humanos.

La organización llamó a cesar la violencia y discriminación para con la gente que pertenece a géneros distintos al masculino o femenino. De acuerdo al XVII Informe Anual de los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género, esta habría aumentado un 44%.

“Por todo, exigimos una institucionalidad antidiscriminatoria y una reforma a la Ley Zamudio, en tanto esta ley de nada ha servido desde el punto de vista punitivo  y no indemniza a las víctimas”, añadió Jiménez, según consigna Publimetro.

Además, Daniela Andrade, vocera del movimiento, aseguró que “a esta vulnerabilidad se suma la desigualdad legal que afecta principalmente a las familias homoparentales. El Congreso Nacional ha sido puro discurso, pues pese a que el matrimonio igualitario y la adopción cuentan con respaldo mayoritario, eso no se ha traducido en votaciones. La clase política ha sido indiferente frente a esta realidad y no cumple compromisos internacionales, ni promesas”.