Como “una mala noticia” calificó el director del Centro VIH de la Universidad de Chile, Alejandro Afani, el reporte mundial de ONUSIDA, que indica que en el país hay 71.000 personas viviendo con VIH.

El experto sostuvo que está preocupado por el informe y llamó a las autoridades a no bajarle el perfil a la crisis que afecta a nuestro país en esta materia. “Latinoamérica es una región que está bastante mal dentro del panorama mundial del VIH. Y dentro de Latinoamérica, Chile es el país que peor se encuentra en cuanto a las cifras que ya se conocen”, afirma.

En medio de este contexto, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, culpó al gobierno de Michelle Bachelet por las altas cifras de VIH y aseguró que el la administración anterior se siguió con el “fetiche” del condón en las campañas de prevención.

Ante estos dichos, Afani llamó a no politizar el problema e instó a tomar medidas rápidas para que las personas conozcan su condición serológica.

“Me parece que este tema del VIH no debe ser politizado, ni tampoco manejarlo desde una mirada religiosa o ideológica porque es un tema médico y de salud pública. Entonces, más que buscar culpables, hay que tratar de buscar la solución lo más rápido posible porque la verdad de las cosas, ojalá que no estemos el próximo año hablando de nuevo de las cifras de Chile”, sostuvo.

-¿Qué le parece que el ministro Mañalich haya calificado el condón como un “fetiche”?

-Con respecto a los dichos del condón como un “fetiche”, interpreto que se refería a que la campañas del pasado estuvieron centradas única y exclusivamente en el condón y no sirvieron. Pero, evidentemente, la estrategia del condón es útil, en la medida que vaya asociada a la promoción de la educación sexual más la profilaxis preexposición (PrEP).

-¿Cómo está Chile con respecto al objetivo del ministerio de llegar al 90-90-90?

-De las 71.000 personas que están estimadas por ONU SIDA viviendo con el virus, habrían 45.000 que están diagnosticadas. Es decir, hay una brecha de más de 25.000 personas que están viviendo con el virus y que desconocen su diagnóstico, lo que es bastante serio. O sea, en el 90-90-90, el primer 90 para nosotros sería al rededor de 60%, lo que es bastante preocupante.

-¿Cuáles serían la tareas a corto plazo?

-La principal es masificar el testeo de manera importante y focalizarlo principalmente en los jóvenes entre 15 y 29 años. Hay que sacarlo del sistema de salud y llevarlo a donde están los jóvenes en los colegios y universidades. Desde el Hospital Clínico de la Universidad de Chile estamos haciendo una campaña en toda la universidad, para ofrecer gratuitamente el test a los jóvenes y así tener una pesquisa más amplificada. Es importante que lo que está escrito en el plan nacional de VIH/SIDA se vaya cumpliendo, porque al final los anuncios si no se traducen en hechos concretos terminan siendo letra muerta.

-¿Cómo se podría avanzar en estrategias de prevención más eficientes? 

-La forma es masificar el test rápido, el test de diagnóstico, la pesquisa. El 18 de mayo de 2018, el Ministerio de Salud, en el plan nacional de VIH/SIDA, anunció que se iban a hacer 1 millón 850 mil test rápidos en el periodo de dos años, pero al transcurrir un año se habían hecho poco más de 100 mil, lo que equivale a menos de 7% del total anunciado. La velocidad de instalación de estas medidas ha sido muy lenta.  Pero también hay que avanzar en la arista de la educación sexual porque, dicho sea de paso, este problema lo tenemos en Chile pues la educación sexual es inexistente, lo cual ha determinado una falta de autocuidado y no ha promovido una sexualidad responsable.