Este martes, se expondrá ante la Sala de la Cámara de Diputados la acusación constitucional contra la ministra de Educación, Marcela Cubillos. Sin embargo, el panorama podría complicarse a la larga para la oposición, dado que dentro de la DC no hay completo consenso de apoyar la acción.

Uno de los primeros diputados de la colectividad que ha marcado distancia de la acusación es Miguel Ángel Calisto, quien aseguró que dicha herramienta debe ser utilizada de “forma responsable” y no como una “revancha política”.

“No estoy convencido de que la acusación contenga evidencias para acusar abandono de deberes o que no haya cumplimiento de la ley”, comentó el diputado a El Mercurio de Valparaíso, agregando que aún está evaluando su postura.

Calisto sostuvo que no está de acuerdo con “en esa lógica de que tengamos que ordenarnos políticamente por ser oposición para acusar a un ministro de Estado”.

A esto agregó que una acusación constitucional “trae consigo un daño importante como el que la persona quede inhabilitada por cinco años para ejercer un cargo público. Por eso que es tan importante analizarla bien, ya que va más allá de lo político. Desde mi posición moral de conciencia, soy muy cuidadoso en eso”.

“No he visto hechos concretos que demuestren que no se esté cumpliendo la ley. Yo, hasta ahora, solo he visto argumentos políticos y esos no son argumentos que puedan sustentar una acusación constitucional (…). De lo que he podido ver solo hay argumentos políticos y no jurídicos que permitan verificar que hay incumplimiento a la ley y a la Constitución”, añadió Calisto.