La ciudad en que marchaste: el regreso de Los Bunkers a Concepción

Por: Luz Venegas / Publicado: 16.12.2019
Los Bunkers @ U. de Concepción / Lillith Fernández
Más de 50 mil personas de reunieron en los pastos de la Universidad de Concepción para presenciar el retorno de la banda penquista a su tierra natal, en un concierto gratuito devenido en acto de protesta en medio de un movimiento social que ya va por los dos meses de movilizaciones. Una vuelta a los escenarios que termina con cinco años de inactividad musical de la agrupación.

“Ven aquí, no sabes cuánto te esperé / Oh, los cinco años que lloré por ti”, parafraseaba uno de los tantos carteles que se podían leer de las miles de personas que llegaron al escenario montado en el frontis de la biblioteca de la Universidad de Concepción, lugar escogido por Los Bunkers para realizar su esperado show en Concepción, su ciudad natal, luego de su inesperado regreso en medio del movimiento social más grande de la historia nacional reciente.

La banda penquista, que anunció su receso indefinido posterior a su presentación en Vive Latino 2014, sorpresivamente volvió a reunirse de manera épica el pasado viernes arriba de un camión estacionado en las inmediaciones de la Plaza de la Dignidad, zona cero del estallido social y que tantas emociones e hitos ha levantado en ya caso dos meses del despertar del pueblo chileno. El sábado, fue el turno de Concepción, en los míticos pastos de la universidad de la ciudad, sector que evidenció los primeros pasos de los hermanos Durán y López, y que en esta ocasión, le tocaba ser testigo de la vuelta a los escenarios –al menos– de uno de los últimos bastiones del rock chileno.

Horas antes, las inmediaciones de la casa de estudio ya estaban revolucionadas. Las calles aledañas y el sector de Plaza Perú a eso de las cuatro de la tarde ya estaban repletas de gente que se iba acercando para el show, el que estaba pactado a las 18:00 horas. Sin embargo, 40 minutos tarde, Los Bunkers salieron al son de los aplausos de un público que los recibió con alegría y efervescencia, como cuando un hermano regresa al hogar tras años sin verlo. 

Lilith Fernández

El escenario, que tenía como telón de fondo uno de los iconos visuales del estallido: la bandera chilena en negro color negro, fue testigo de los primeros acordes de ‘No me hables de sufrir’, ‘Llueve sobre la ciudad’ y ‘Miéntele’, tripleta que le dio inicio a la fiesta que se extendió por cerca de dos horas, a diferencia del formato reducido vivido el día anterior en Santiago (de 40 minutos). Por eso mismo, canciones emblemas como ‘Cura de espanto’ y ‘Las cosas que cambié y dejé por ti’ fueron parte de un repertorio que incluyó otras joyas de su cancionero dedicadas a los fanáticos más antiguos, como ‘Entre mis brazos’, perteneciente a su álbum debut.

“Espero que con este concierto renueven las energías para seguir luchando y exigiendo en las calles”, declamó el guitarrista Mauricio Durán, cuyas palabras retumbaron fuerte en los presentes y en un Concepción altamente movilizado, alzándose como una de las ciudades en que más se ha sentido el descontento social. En ese momento llega ‘El necio’, de Silvio Rodríguez, uno de los clásicos del trovador cubano que la banda reversionó en el disco “Música Libre” (2010) y que en esta pasada dedicó a la denominada Primera Línea. ‘Canción para mañana’, ‘Santiago de Chile’ y ‘El detenido’ continuaron en la lista, demostrando la senda política que siempre ha caracterizado a los penquistas, mismo ideales que los hicieron volver para entregar con su música estar presente en las actuales movilizaciones –ya habían acompañado las protestas del 2006 y 2011– y, de cierta manera también, darle un regalo a sus fanáticos. Los de siempre y los más nuevos.

La complicidad sigue intacta a pesar de los años. Es como si Los Bunkers no se hubiesen tomado un break de 5 años. ‘Bailando solo’, single perteneciente al último disco editado por el quinteto, “La Velocidad de la Luz”, fue el encargado de cerrar la primera parte del show, a pesar del descontento del público que pedía que continuara el concierto. “El que se va es paco”, cantaban los asistentes a la espera de un bis, que llegó a los minutos y que contó con el clásico ‘Ahora que no estás’, la más pedida de la tarde: ‘Miño, y ‘La era está pariendo un corazón’, canción que tras 50 años desde su creación, aún hace sentido en este tiempo de protestas.

Con aplausos desbordantes y algunas lágrimas, Los Bunkers se retiraron del escenario. “Gracias por esta tarde, Concepción”, se despedía Francisco Durán, cerrando con un “y a no bajar los brazos”, de parte de su hermano Mauricio. Y es que, aunque el futuro de Los Bunkers siga siendo incierto, sus fanáticos agradecieron esta muestra de apoyo, que demuestra la grandeza de sus integrantes, quienes decidieron entregar su música de manera gratuita, a pesar de tenerlo todo para comercializar este esperado regreso. Porque, en vez de hacerlo en un recinto con entradas pagadas, decidieron hacerlo en un camión en Plaza de la Dignidad y en los pastos de la UdeC, demostrando con creces que son una banda que se deben a su público, aquel que los esperó pacientes por cinco años y que lo seguirá haciendo, porque saben que estarán cada vez que lo necesiten. Cada vez que toque recoger las migajas del festín de los demás.

 

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Gracias Conce!!! Lo pasamos increíble!! 📷 por @carlos_muller

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Setlist: Los Bunkers – Universidad de Concepción (14-12-19) @losbunkersoficial #losbunkers

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