Economía y Emprendimiento

“A cuidar la billetera”: el consejo de expertos a Hacienda tras últimas cifras económicas

Por: Samuel Romo | Publicado: 08.06.2022
“A cuidar la billetera”: el consejo de expertos a Hacienda tras últimas cifras económicas El ministro de Hacienda, Mario Marcel | Agencia UNO
Tras el ajuste al alza de la tasa de interés y el IPoM de junio, por parte del Banco Central, y las cifras de inflación del INE, economistas consultados por El Desconcierto coinciden en que el panorama es “complejo”. Acá, cómo anticipan el segundo semestre y la discusión de la reforma tributaria.

Un segundo semestre “complejo” que obligará al Gobierno a “apretar el cinturón” y aplicar al máximo su “muñeca política” para sacar adelante la reforma tributaria. Esas son dos de las consecuencias que vislumbran varios expertos consultados por El Desconcierto a partir de las cifras económicas conocidas estos dos últimos días, como el Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio del Banco Central, las cifras de inflación del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y el alza de la tasa de política monetaria decidida ayer por el instituto emisor.

En línea con las cifras del INE, que informó un IPC de mayo de 1,2%, llevando a la inflación anual a su mayor nivel en 28 años, el Banco Central entregó hoy un IPoM de junio marcado por el panorama inflacionario -que escalará a 13% durante el tercer trimestre- y un ajuste oficial en las perspectivas del crecimiento con un riesgo de recesión en 2023.

“Son datos bien impactantes, y esto finalmente es porque estamos en una inflación que ha sido la mayor en los últimos 25 años. Esto, sumado a la incertidumbre externa, ha provocado graves problemas de equilibrio interno, y el escenario se ve bien complejo”, comenta Bárbara Acuña, economista y jefa de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad estatal de O’Higgins.

La pregunta inevitable es cómo se viene el segundo semestre. Sólo tomando en cuenta el factor inflación, Sebastián Egaña, académico de Ingeniería Comercial de la Universidad Santo Tomás, señala que “considerando las cifras, la expectativa es de un aumento en las proyecciones, considerando que quedan meses que particularmente son importantes en términos de consumo (por ejemplo, septiembre y diciembre)”.

En cuanto al crecimiento, Rodrigo Navia, académico de la Escuela de Negocios y Economía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), asegura que este segundo semestre se prevé un “ritmo menor, incluso caídas en el nivel de actividad económica, con respecto al año pasado, por lo que técnicamente estaremos en recesión (caída del PIB en dos trimestres consecutivos), aunque en estricto sentido es más bien un aterrizaje hacia un ritmo de crecimiento sostenible dada la estructura que tiene nuestra economía. Dada la alta incertidumbre doméstica e internacional que estamos viviendo, ese aterrizaje puede ser suave o violento, caso en el que tendría negativas consecuencias en el empleo”.

Para la economía doméstica, el panorama es igual de complicado. “Probablemente tengamos un segundo semestre donde las personas ya hayan utilizado sus fuentes de ahorros y remanentes de los apoyos de 2021 y se enfrenten a mayores restricciones en su presupuesto familiar”, asegura el economista Pablo Peña, académico de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad estatal de O’Higgins.

Tarea para el Gobierno

El actual panorama económico no solo pone tarea al Banco Central, que en su reunión de ayer subió la tasa de interés en 75 puntos base para llegar al 9%, el mayor nivel desde 1998, sino también principalmente al Gobierno.

En este escenario, la recomendación de los expertos al Ejecutivo, en específico al ministerio de Hacienda que encabeza Mario Marcel, es a «cuidar la billetera fiscal» y contener las “presiones”.

“La labor del ministerio de Hacienda en estos casos es contener las demandas por más gasto público que surgen en estas coyunturas. No ceder a las tentaciones del populismo es una de las principales tareas y focalizar el gasto público en aquellos que más lo necesiten es una tarea vital en este momento, porque gobernar es priorizar”, asegura Rodrigo Saens, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Talca.

Por el lado del crecimiento económico, la principal función que podría asumir el ministerio de Hacienda es “generar políticas procrecimiento y esto implica estimular la inversión principalmente, que es el principal elemento de crecimiento económico de largo plazo y aquello lo señaló el Presidente en la Cuenta Pública”, complementa Peña.

Para Navia, en tanto, “frente a los efectos negativos que la mayor inflación está produciendo, sobre todo a las familias de menor ingreso, sería recomendable aplicar algunas medidas focalizadas en ese grupo de la población, como se ha estado implementando.  Al contrario, medidas de apoyos generalizados, como el IFE extendido que hubo el año pasado, producirían un alivio transitorio y un daño prolongado a las familias de más bajos ingresos”.

Reforma tributaria

El cuadro económico además es un factor clave a considerar para el Gobierno en la discusión de la reforma tributaria, cuyo primer proyecto debe estar ingresado el 30 de junio para su tramitación legislativa.

“Las cifras no son tan positivas para comenzar hoy una discusión acerca de la reforma tributaria, considerando que existen otras urgencias y prioridades para el actual gobierno”, dice de entrada Bárbara Acuña, mientras Sebastián Egaña acota que “la reforma tributaria, siendo algo necesario para el gobierno y la realización de sus medidas comprometidas, es también una medida que probablemente termine impactando el crecimiento del país”.

Pablo Peña tiene un matiz en este punto y sostiene que “la tramitación de la reforma puede ser una gran oportunidad para el Gobierno en la medida que proponga un escenario de mediano plazo procrecimiento y que logre aunar intereses de trabajadores y empresariado, y esto podría en el mediano y largo plazo ser muy positivo”.

Sin embargo, advierte que “si la orientación de la reforma sigue siendo hacia un aumento de gasto, salarios e impuestos, la tramitación va a ser compleja, porque el escenario macro es difícil, más restrictivo que otros años, y si no se generan condiciones que favorezcan la inversión difícilmente se va a conseguir algún objetivo. Aún aumentando la tasa impositiva, la recaudación no va a subir en la medida que no aumente la inversión y el crecimiento. Eso son los elementos que van a marcar la discusión de la reforma tributaria y laboral”.

Pero Rodrigo Saens, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Talca,  es más escéptico sobre la marcha de la agenda legislativa del Ejecutivo. “Si ya la incertidumbre que introdujo el proceso constituyente tiene frenada la inversión, no me explico cómo se las va a arreglar el Gobierno para ahora plantear un aumento de impuestos junto a una reducción en la jornada laboral. Para serle franco, aumentar los impuestos y reducir la jornada laboral en el actual contexto económico lo encuentro un cóctel bastante inviable”, sostuvo.

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