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Hijos no reconocidos de la DC: Cinco aventuras que intentaron conquistar el centro

Por: Joaquín Castro Mauro | Publicado: 05.10.2022
Hijos no reconocidos de la DC: Cinco aventuras que intentaron conquistar el centro Sichel Aylwin Zaldivar |
Los Amarillos por Chile o el Partido Demócrata no son las primeras aventuras de exmilitantes demócrata cristianos que buscan fundar un nuevo referente. En El Desconcierto recopilamos algunos experimentos de exmiembros de la falange que tuvieron distintos resultados (unos salieron más bien que otros).

El centro político en Chile tradicionalmente ha sido representado por la Democracia Cristiana (DC) desde su fundación en el año 1957. Sin embargo, no son pocos los militantes que renunciaron a la falange para constituir un movimiento o un partido para disputarle ese sitial.

Es lo que ha pasado recientemente con Amarillos por Chile y el Partido Demócrata. Mientras en el primero ocupan roles claves exfiguras de la DC, como Soledad Alvear, Gutenberg Martínez, Jorge Burgos y René Cortázar, el segundo aspira a ser la plataforma política para las aspiraciones de los senadores Ximena Rincón y Matías Walker una vez que hagan efectiva su salida del partido.

¿En qué otras ocasiones ocurrió esto? En El Desconcierto hicimos una recopilación de algunos de los hijos no reconocidos de la DC.

El Partido Regionalista Independiente (PRI)

El Partido Regionalista Independiente (PRI) oficialmente nació el 2006, tras una fusión de organizaciones y movimientos del norte y del sur del país. Entre sus principales figuras estaba la exdiputada Marta Isasi y el exalcalde de Iquique, Jorge Soria.

Sin embargo, este partido comenzó a adquirir mayor relevancia cuando el senador Adolfo Zaldívar fue expulsado de la DC en 2007. Junto a él se fueron una decena de dirigentes de la falange: los llamados Colorines, donde destacaban Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda y Pedro Araya.

En su irrupción en las elecciones municipales del 2008, el PRI logró romper con la dualidad que representaban la Concertación y la Alianza por Chile en varias comunas. Al año siguiente consiguieron tres escaños en la Cámara de Diputados y Adolfo Zaldívar se comenzó a perfilar como carta a la presidencia, sin embargo, se terminó bajando a último minuto tras el poco respaldo que mostraban las encuestas a su candidatura.

Al año siguiente, el exsenador se integró al gobierno de Sebastián Piñera como embajador en Argentina. Durante ese mismo período, sus tres diputados renunciaron al partido y, en las municipales del 2012, solo lograron ganar cinco alcaldías. Al año siguiente, respaldaron la candidatura de Ricardo Israel, quien apenas obtuvo el 0,57% de los votos (solo superó a Tomás Jocelyn-Holt, otro ex DC).

Ese mismo año murió Adolfo Zaldívar y el PRI decidió dar un giro más decidido hacia la derecha: se integró a la oposición de Michelle Bachelet que comenzó a llamarse Chile Vamos, plataforma que le permitió a Sebastián Piñera volver a la presidencia en 2017.

Si bien formaron parte del oficialismo, su participación en el gobierno se limitó a la Subsecretaría de Bienes Nacionales, cargo que ocupó la presidenta del partido (y también ex DC), Alejandra Bravo. Hacia 2018, el PRI se disolvió tras no alcanzar representación parlamentaria.

Adolfo Zaldívar. Foto: Agencia UNO

Federación Regionalista Verde Social (FRVS)

Este partido encuentra su primer antecedente en 2015, cuando diversos movimientos sociales hicieron un llamado a formar una federación de partidos verdes y regionalistas.

Si bien no tuvo el efecto deseado en un principio, su camino se enrieló dos años después, cuando algunos miembros del Frente Regional y Popular (FREP), Fuerza Regional Norte Verde (FRNV), Movimiento Independiente Regionalista Agrario y Social (MIRAS) y Somos Aysén anunciaron la creación oficial de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) para presentarse a las parlamentarias del 2017.

Entre sus miembros fundadores está el diputado Jaime Mulet, uno de los colorines que decidió no seguir en las filas del PRI en 2010 y que actualmente es investigado por cohecho y soborno en el marco del caso Candelaria.

Si bien el movimiento tenía una inspiración fundamentalmente regionalista, rápidamente dio un giro hacia la izquierda. En 2019, la FRVS concretó una alianza con el Partido Comunista que derivó en Chile Digno, coalición que debutó en las elecciones de convencionales constituyentes, y posteriormente en Apruebo Dignidad, junto al Frente Amplio, para las presidenciales.

Actualmente son uno de los partidos oficialistas. Forman parte del gabinete ministerial del Presidente Gabriel Boric a través de Esteban Valenzuela, ministro de Agricultura. Además, cuentan actualmente con dos senadores y dos diputados en el Congreso.

Jaime Mulet. Foto: Agencia UNO

Progresismo con progreso

El 5 de enero del año 2018, Mariana Aylwin renunció a la DC junto a otros miembros del partido debido a que no respaldaban la decisión de apoyar la candidatura presidencial de Alejandro Guillier en segunda vuelta. El éxodo implicó a unos 31 militantes, entre ellos, estaban el ex subsecretario Clemente Pérez, el ex superintendente Álvaro Clarke y los exministros Pedro García y Hugo Lavados.

Dos años antes, este mismo grupo había redactado una carta a los dirigentes de la falange titulada Progresismo sin progreso: ¿El legado de la Nueva Mayoría para Chile? donde manifestaban su preocupación por el rumbo que estaba tomando el país bajo el gobierno de Michelle Bachelet. En la misiva, instaban al partido a tomar «cartas en el asunto» y asumir la representación de las mayorías del país.

La situación se tensó aún más cuando la DC levantó la candidatura presidencial de Carolina Goic, paralela a la de Guillier. Desde este grupo disidente se respaldó esa decisión, acusando que un nuevo gobierno de la Nueva Mayoría dejaría al país «en el letargo» y en un estancamiento del que sería difícil salir. Efectivamente, la ex senadora apareció en la papeleta en la primera vuelta, pero solo alcanzó poco más del 5% de las preferencias.

Actualmente, este movimiento no ha tomado un rumbo claro. En 2021, algunos de sus miembros se inclinaron por respaldar la candidatura presidencial de Sebastián Sichel, otro ex DC, que no alcanzó los votos para pasar a segunda vuelta. Varios de ellos también han puesto su firma para el nuevo partido de Amarillos por Chile.

Mariana Aylwin. Foto: Agencia UNO

Comunidad en Movimiento

En abril del 2018, la histórica representante de la DC, Soledad Alvear, renunció a su militancia tras 50 años en el partido. Una semana más tarde siguió sus pasos su pareja, Gutenberg Martínez. El objetivo de ambos, según indicaron, era formar otro movimiento político.

Días más tarde, fue anunciado con bombos y platillos en la casa central de la Universidad Católica. Fue bautizado Comunidad en Movimiento y, de acuerdo a la propia Alvear, tenía la intención de recuperar la doctrina del humanismo cristiano.

A pesar de esto, la organización ha tenido poca incidencia en la discusión política desde su fundación. Sus pasos más relevantes han sido llamar a votar por Claudio Orrego (DC) para las elecciones a gobernador de la Región Metropolitana y a votar blanco o nulo en la segunda vuelta presidencial del año 2021.

Algunos de sus integrantes, incluidos Gutenberg Martínez y Soledad Alvear, están involucrados en la creación de Amarillos por Chile.

Soledad Alvear. Foto: Agencia UNO

Libres

En marzo del 2019, un grupo de militantes de Ciudadanos renunciaron tras acusar fraude en las elecciones internas del partido que encabezaba el exministro de Hacienda de Michelle Bachelet, Andrés Velasco.

A partir de ahí surgió la necesidad de erigir un nuevo movimiento de centro, con una doctrina liberal en lo económico y en lo moral. Entre sus gestores figuraban los empresarios Juan José Santa Cruz, Jorge Errázuriz y Rafael Guilisasti. También la investigadora del CEP, Sylvia Eyzaguirre; el exdirector del Servicio de Impuestos Internos, Ricardo Escobar; y el abogado Juan Ignacio Correa.

El movimiento se llamó Libres y encontró en el ministro de Desarrollo Social de Piñera, Sebastián Sichel, a su principal líder. En el camino pactaron con Convergencia Liberal, compuesto por otros miembros de Ciudadanos, con quienes levantaron la plataforma Sumamos, con la aspiración de que su abanderado compitiera en las primarias de Chile Vamos.

Sin embargo, tras el fracaso de la candidatura presidencial del ex DC, el movimiento se congeló en el tiempo y sus intenciones para convertirse en partido político fueron amainando. Durante la campaña para el Plebiscito de salida, lanzaron una campaña llamando a votar Rechazo.

Sebastián Sichel. Foto: Agencia UNO

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