Amnistía Internacional dio a conocer este miércoles 22 su informe anual de “la situación de los Derechos Humanos en el mundo”, el que da cuenta, entre otras cosas, del uso excesivo e innecesario de la fuerza por parte de Carabineros.

El informe da cuenta de que en el país “se siguieron recibiendo denuncias de uso innecesario o excesivo de la fuerza por parte de la policía, sobre todo en el contexto de las protestas públicas. Entre las víctimas figuraban menores de edad, mujeres, periodistas y trabajadores y trabajadoras del Instituto Nacional de Derechos Humanos que actuaban como observadores”.

En conversación con El Desconcierto, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional capítulo Chile, Ana Piquer, profundizó sobre la percepción que tiene el organismo sobre la violación a los derechos humanos que se perpetúan actualmente en La Araucanía con el pueblo mapuche.

/ Agencia Uno

– ¿Cómo están siguiendo los casos de violencia contra las mujeres defensoras de su territorio y activistas del medio ambiente? El 2016 estuvo marcado por los casos de Berta Cáceres en Honduras, Milagro Sala en Argentina, la machi Francisca Linconao en Chile…

– Desde Amnistía Internacional estamos con un foco de preocupación muy importante en todas las Américas por personas que están en defensa de su territorio o medio ambiente. América es uno de los lugares más peligrosos para dedicarse a eso en este momento. De los asesinatos registrados de personas en ese ámbito, más de dos tercios sucedieron en este continente. Y efectivamente muchas veces hay foco particular en las mujeres en esa lucha, un doble sesgo por la defensa y por el hecho de ser mujer. En diciembre lanzamos una plataforma que mapea casos de defensores del medio ambiente en todo América, con casos de Chile identificados. Uno ve la tendencia a que mujeres estén esa línea.

– ¿Están realizando alguna acción concreta en casos como los de Lorenza Cayuhán, Brandon Hernández Huentecol y Macarena Valdés?

– En este momento algo concreto no, los tres casos los estamos siguiendo de cerca. Hemos estado en contacto con familia de Brandon, el caso de Lorenza lo estamos siguiendo con otras organizaciones y con Macarena también.

El de Macarena ha pasado más desapercibido. Es un caso más complejo por las circunstancias que apuntan al suicidio, pero hay amenazas de muerte, una autopsia cuestionada, otras amenazas en la misma comunidad y el proyecto hidroeléctrico que sigue adelante…

– Sí, tuvimos esa información de una mujer que fue amenazada en el mismo contexto. Sin duda hay preocupación porque en lo que se refiere a la defensa del territorio, uno tiende a centrarse en la violencia que proviene del Estado, que por supuesto es un punto crucial y tiene que ver con violencia policial, vulneraciones al debido proceso, etc. Pero también hay una violencia de terceros y el hecho de que se vaya estigmatizando en este caso al pueblo mapuche como terrorista, como violento, como delincuente, va dando permiso a que otras personas sientan el derecho incluso a atacar.

– ¿Pero están haciendo seguimiento con Macarena Valdés? ¿Se han reunido con autoridades, harán la denuncia, serán parte de la querella?

– Estamos definiendo acciones. Sí nos preocupa en poner el ojo en la responsabilidad del Estado. Uno que sí estamos trabajando con firmas abiertas es el del lonko Víctor Queipul, que es similar en el sentido de que son terceros que atacan, pero ponemos el foco en que el Estado tiene el deber de resguardar, proteger a los defensores y defensoras y que este tipo de ataque se investiguen. Y eso aplica para todos estos casos, que se investigue debidamente la muerte de Macarena Valdés es crucial y que sea una investigación independiente e imparcial que en el fondo de los hechos es básico. Ojalá que en esa investigación se hagan todas las diligencias necesarias y no termine quedando guardada en un cajón para dar prioridades a otras causas.

La Corte Suprema acaba de ordenar reabrir la investigación de tortura contra José Peralino, cuyo testimonio es la principal prueba de la Fiscalía en el caso Luchsinger Mackay. ¿Qué opina del actuar de la justicia en este caso?

– Lo vemos con mucha preocupación, estamos siguiendo el caso con el foco específico de la machi Francisca Linconao, pero el juicio completo abre varios flancos. A la machi la visitamos en la cárcel de Temuco e identificamos claramente los problemas en su prisión preventiva y el pedido de esperar el juicio en su casa, que afortunadamente ya es así. La información que tenemos hasta ahora es que las pruebas no parecen ser del todo sólidas. Todavía está por verse que se presenta, pero hay un punto de preocupación. El solo hecho de que se tramite de acuerdo a la Ley Antiterrorista ya gatilla puntos de preocupación. Desde hace tiempo que alertamos por el texto de la ley respecto a como define terrorista y como se puede vulnerar estándares al debido proceso. En este caso hay muchos elementos de preocupación que podrían alertar luces de que es un proceso en que no está siguiendo los estándares internacionales de un debido proceso.