Una candidatura contra el sistema tradicional de partidos en Colombia. Es es lo que plantea la propuesta de la activista y es senadora Piedad Córdoba en vista a las elecciones presidenciales de 2018.

Córdoba fue secuestrada por los militares de las AUC en 1999. Tras 16 años como senadora del Partido Liberal, fue inhabilitada en 2010 por supuestos vínculos con las FARC, una decisión de la Procuraduría tumbada hace un año por el Consejo de Estado. Durante el conflicto, también participó en la liberación, entre otros, de Clara Rojas, ex candidata a la vicepresidencia secuestrada por la guerrilla. Hizo campaña por el sí a los acuerdos de paz.

Ahora empezó una recogida de firmas para levantar su candidatura bajo el paraguas de Poder Ciudadano, en la que propone un cambio de modelo productivo, el rechazo a lo que califica de “partitocracia”, y el cumplimiento de los acuerdos de paz con las FARC.

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La activista por los derechos humanos defiende un nuevo modelo productivo y se muestra segura de que su propuesta logrará convencer contra lo que ve como una “economía financiarizada, de casino, casi de ruletas”, dice en conversación con el diario El País. “Yo me opuse como la que más a la apertura económica, me opuse a la flexibilización laboral”, asegura, a lo que agrega: “Yo estoy a favor de la iniciativa privada, y estoy a favor de la inversión extranjera, pero en otras condiciones distintas”.

En su discurso se encuentran similitudes con las fuerzas políticas emergentes en Chile (Frente Amplio) o en España (Podemos), abandonando el eje izquierda-derecha y priorizando hablar de los arriba y los de abajo. “He llegado a la conclusión absoluta que la gente no quiere que le hablen de derecha y de izquierda, por lo menos en ese país no”, asegura. Y agrega: “Es más, a la gente lo que hay que hablarle es de cómo los de arriba saquean a los de abajo. Saquean al país. Y cuando hablo de los de arriba hablo de una clase política que se ha enquistado y no se quiere mover”.