La tensión en Honduras no desescala. Luego de que este lunes el Tribunal Supremo Electoral (TSE) cerrara el escrutinio electoral de más de mil actas inconsistentes que dieron como ganador al candidato del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, grupos de policías se negaron a reprimir las protestas que desafían el toque de queda decretado por el gobierno.

Un grupo de élite denominado “Cobra” y la escala básica de la Policía Nacional (PN) anunciaron su rechazo a actuar contra los manifestantes en las calles y expresaron su malestar ante la crisis política que vive el país por la demora de los resultados de las elecciones presidenciales de hace más de una semana. “En estos momentos estamos de brazos caídos, para manifestar nuestra inconformidad por lo que está pasando a nivel nacional. Nosotros somos pueblo y no nos podemos estar matando con el propio pueblo, nosotros tenemos familia”, dijo a periodistas un portavoz de los policías con el rostro cubierto. Y gregó: “Esto es la anarquía total”.

En videos publicados en Twitter, se aprecian a manifestantes saludando a la policía y gritándole consignas de apoyo, luego de conocer que no reprimirían las protestas.

El secretario de Seguridad de Honduras, Julián Tinoco, llamó a las unidades policiales a respetar las órdenes superiores y atribuyó la desobediencia a supuestas faltas de pagos de salarios. Sin embargo, en un comunicado de la PN, publicado horas después, los agentes afirmaron que la protesta “no se debe a ideales políticos ni demandas laborales, simplemente a la inconformidad con lo que está sucediendo”.
Además, la escala básica de la PN pidió al mando intermedio tomar el poder de sus instituciones ante la “inoperancia” de sus superiores y alegaron que no continuarían “confrontando y reprimiendo” al pueblo hondureño.

Tras conocer las informaciones sobre la desobediencia, el candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, que afirma haber sido víctima de un fraude electoral, llamó al mando militar a sumarse a la desobediencia.