Felipink es el nombre del proyecto de Felipe Muñoz, artista que se ha hecho conocido por su novedosa propuesta que combina pop, electrocumbia y el uso de la mandolina.

Sus orígenes en el uso de dicho instrumento se remontan a su formación en la iglesia evangélica, en la que se mantuvo hasta los 18 años. En ella integró el coro y dio sus primeros pasos en la música, sin embargo, cuenta que existía una “marca de género” donde los hombres tocaban guitarra y las mujeres mandolina, por lo que quienes se salía de esa norma inmediatamente estaban en la mira.

[Mira en El Desconcierto: #SesionesDesconcertadas: Felipink destapa su identidad y sus orígenes en Mandolina Mía]

Como el nuevo invitado de #NoSomosNada, el espacio de conversación de Jaime Coloma, el artista habló de su proyecto “Mandolina Mía“, que reúne a bandolinistas gay de Santiago, y de cómo ve que por estos días “estamos viviendo todo un cambio e paradigma con respecto a la identidad de género”.

“Todas las categorías que conocíamos están obsoletas. Hablar de gay a mí me parece una limitante, hay algo más allá de estas casillas”, dijo, y luego agregó que “las determinaciones de las personas respecto de su afectividad no tienen por qué estar delimitadas”.

“Al mercado, al consumo le sirve mucho ponerte en grupos para cuantificarte, para venderte cosas, y estamos viviendo esta transición de que las identidades sexuales son más libres que eso”, aseguró. “Perdimos la guerra contra el capitalismo, las nuevas luchas son de las afectividades”, finalizó.

Mira el video acá: