Chemnitz, la misma ciudad que la semana pasada fue escenario de ataques xenófobos y manifiestaciones ultraderechistas, acogió este lunes un multitudinario concierto contra el racismo. Unas 65.000 personas asistieron al evento que, bajo el lema “Somos más”, discurrió en un ambiente festivo y reivindicativo y sin incidentes reseñables, según la policía.

Bandas reconocidas como los raperos Trettmann y Casper und Marteria, grupos de pop como Kraftklub y de punk-rock como Die Toten Hosen y Feine Sahne Fischfilet se ofrecieron para tocar su música de forma gratuita.

“Vivimos distinto y pensamos distinto. Y eso está bien. Pero en algo estamos todos de acuerdo. No hay sitio para las cacerías de odio y para el racismo. Somos antifascistas y no vamos a dejarles ni esta ciudad ni ninguna otra de Alemania a los racistas y a los nazis. Somos más”, dijo para abrir el acto una portavoz de la organización desde el escenario.

Algunos de los altos cargos políticos regionales también participaron en el acto, que había generado polémica previamente por las letras de una de las bandas -Feine Sahne Fischfilet- que aboga por atacar a la policía.

En la madrugada del 26 de agosto un alemán de 35 años y origen cubano fue acuchillado durante las fiestas de Chemnitz, lo que provocó una marcha de unos 800 ultraderechistas por el centro de la ciudad en las que varias personas resultaron heridas. El gobierno alemán condenó los hechos y los tachó de “cacerías de odio”.