En junio pasado, dos ciudadanos ecuatorianos quedaron en prisión preventiva en la cárcel de Santiago Uno por el brutal asesinato de Margarita Ancacoy. Solo días después, sus rostros humillados, con el pelo cortado y aplicación de electricidad, se viralizarían en todo el país.

Los internos del pabellón aislaron a Jonathan Chávez y Cristian Romero para torturarlos, grabarlo y subirlo a las redes sociales.

Gendarmería inició un sumario interno para esclarecer las responsabilidades en la agresión.

Cuatro meses después, no solo el sargento Héctor Palma -sindicado como la persona a cargo de la vigilancia de los internos- se mantiene trabajando en la misma prisión, sino que el sumario se ve envuelto en una polémica interna en Gendarmería que apunta directamente hacia Christian Alveal, director subrogante de la institución.

La abogada Francisca Noll era la encargada del sumario administrativo en contra de Palma, acusado de omisión de labores que habrían permitido la tortura que sufrieron los dos ciudadanos ecuatorianos. Con años de experiencia en Gendarmería, hoy denuncia un inédito “régimen de terror” interno y irregularidades en el proceso.

El Desconcierto accedió a una denuncia que presentó Noll ante Contraloría, en la que asegura que el día 4 de octubre, estando con licencia médica, se comunica con ella la abogada de Astrid Leyton, asesora de Alveal, para pedir informaciones respecto al estado del sumario administrativo en contra de Palma y la medida preventiva que ella ordenó por estatuto, que es que el sargento sea trasladado de su lugar de trabajo a otro recinto para no impedir la investigación en curso.

El día 6 de octubre, la abogada señala que se hizo público en el medio La Tercera, el reportaje “Los días del gendarme acusado por la agresión a extranjeros”, donde se da a entender que se han cometido irregularidades en la decisión de las medidas preventivas en contra del sargento Palma y se informa que continúa trabajando en el mismo lugar. El mismo reportaje asegura que la propia Noll era sujeto de una investigación interna por una supuesta filtración de información confidencial a la Asociación Nacional de Oficiales Profesionales de Gendarmería de Chile (ANOPRO), específicamente al Capitán Leandro Tegler.

Vale recordar que el pasado 5 de septiembre, la misma organización de gendarmes envió un oficio al presidente Sebastián Piñera donde denuncian las irregularidades en las que ha estado envuelto el entonces subdirector de Gendarmería, Christian Alveal.

La abogada sostiene que al momento de la publicación del citado reportaje “no había sido notificada de ninguna investigación o sumario interno en su contra, ni tampoco había realizado declaración sobre ningún proceso iniciado”. 

El 8 de octubre, tras volver de su licencia médica, se sorprendió con personal de Gendarmería que tenía la orden de impedir su ingreso a su oficina. Fue llevada bajo custodia a la oficina de la fiscal Teniente Coronel, Michelle Barahona. Ahí, según Noll, le notificaron del sumario interno en su contra y, con los uniformados armados presentes y la amenaza de “llamar a Carabineros si se rehusaba”, se le obligó firmar su suspensión de funciones, además requisar la investigación sobre la tortura a los reos ecuatorianos.

“La teniente junto a cuatro uniformados armados me amenaza con que si no firmaba mi suspensión de funciones llamaría a Carabineros. Me había notificado recién del sumario y ya tenía lista la suspensión sin siquiera tomar mi declaración. Después de 6 horas donde logró dar mi declaración me veo en la obligación de firmar la suspensión de funciones”, señala Noll a El Desconcierto.

La abogada afirma que este procedimiento está totalmente alejado del estatuto administrativo de Gendarmería, tanto por la coacción como por el proceso en su contra.

“Después de que me notifican, me entero de que ya habían pasado tres fiscales por mi causa y luego me dicen que había un sumario en mi contra y se perdió, y como se perdió lo ordenaron de nuevo. Entonces, yo no entiendo cómo suspenden a la gente sin tomar una declaración, donde haya un principio de inocencia o un debido proceso. Son condiciones mínimas que uno espera”, afirma Noll.

Las presiones de Christian Alveal

Si bien Francisca Noll dictó la medida preventiva de separar a Héctor Palma del penal Santiago Uno, la ejecución de ésta pasa por el director nacional (s), Christian Alveal.

El pasado 26 de septiembre y de forma sorpresiva, Claudia Bendeck renunció a su cargo como directora nacional de Gendarmería. El gobierno, en medio de negociaciones con las organizaciones de gendarmes, decidió nombrar como subrogante al entonces subdirector, Christian Alveal.

Su llegada al más alto cargo institucional no pasó desapercibido. Alveal fue jefe operativo titular de la cárcel de San Miguel y ostentaba su cargo en 2010, cuando se quemaron y murieron 81 reos, otros 16 resultaron heridos y se evacuaron a más de 200. Además fue jefe del C.P.F. de Santiago, periodo en el que bajo su gestión se fugaron a lo menos siete reclusas;  y también ejerció como director regional del Bío Bío, donde bajo su mandato se obligó a una mujer a dar a luz engrillada en la Clínica de la Mujer de Concepción.

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Christian Alveal

Según Noll, Alveal estaría interviniendo en algunos procesos investigativos dentro de Gendarmería, incluyendo el sumario en su contra y en el caso de torturas a los ecuatorianos. “Él está interviniendo en estos asuntos, la semana pasada hubo otro colega que también denunció a Alveal por intervenir en un proceso que lo estaba investigando a él directamente al dejarlo también sin efecto. Mi colega está ahora con licencia, muerto de miedo”, sostiene Noll.

“La fiscal Elizabeth Olguín, del caso Linda Cerpa, también la sacaron. ¿Por qué la sacan? El caso revienta el jueves y el martes le quitan el sumario. Ella era la misma fiscal que llevaba el sumario en el caso de las cámaras en la cárcel en Antofagasta y el caso de los títulos falsos. Esta fiscal terminó renunciando, a ella la trajo Claudia Bendeck, era una excelente funcionaria, pero en menos de un mes la presión de Alveal la hizo renunciar”, afirmó la abogada.

“Yo llevo años en Gendarmería a cargo de los sumarios administrativos, y uno entiende que hay cosas que se apuran y cosas que se retrasan, pero en Gendarmería hay casi un régimen del terror. La gente trabaja angustiada, presionada, atemorizada, imagínate que a mí que me sacaron con funcionarios armados de mi oficina”, finalizó Noll.

El Desconcierto contactó a Gendarmería para conocer los detalles de la sanción a Noll, así como las razones del no traslado del sargento Palma de Santiago Uno, pero al cierre de esta edición no enviaron respuesta.

Mira la denuncia de Noll acá:

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