Durante 2017, previo al estallido del movimiento feminista en las instituciones de educación superior de este año, las estudiantes del departamento de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago levantaron una manifestación interna con el objetivo de acabar con el acoso sexual en sus espacios.

Las numerosas denuncias contra los académicos Luis Ortega y Augusto Samaniego instalaron el tema en la universidad, que incluso dejó a las estudiantes movilizadas con sumarios que podrían significar la expulsión de las jóvenes de la institución.

Uno de los sumarios administrativos busca responsables por los afiches que se pegaron en las inmediaciones de la universidad con el fin de visibilizar las denuncias en contra de los profesores. Esa misma investigación indaga también la procedencia de un vídeo publicado por el Centro de Estudiantes de Historia y que informa sobre el tema.

Por otro lado, la toma de ciertos espacios de la universidad y la desocupación a la fuerza de las oficinas de los académicos acusados de acoso sexual son otros de los motivos de los sumarios interpuestos tras la movilización.

Las sanciones de estos sumarios van desde las disculpas públicas hasta la expulsión definitiva de la universidad, detalle que preocupa a las jóvenes que hoy ven en peligro sus carreras universitarias por hacerse parte del movimiento feminista.

“Todo esto se rige por la normativa 206 que es parte del estatuto orgánico de la universidad, que fue escrito en dictadura. Fue hecha en 1986 y es una normativa donde el rector toma la decisión final y no tiene que rendirle cuentas a nadie. Entonces en verdad es súper arbitrario”, comentó a El Desconcierto una de las jóvenes sumariadas que prefirió mantener su identidad en reserva.

De esta forma, será el rector Juan Manuel Zolezzi quien tome la determinación final sobre el futuro de las jóvenes. Este panorama puede ser visto como complejo, puesto que ha sido esta misma autoridad quien ha demandado frente a la justicia civil a algunas estudiantes.

Según una de las chicas bajo investigación, los sumarios que están en desarrollo podrían sumar más gente a indagar, pero por ahora sólo involucran a aquellas jóvenes que tuvieron participación activa en las movilizaciones, no así a las estudiantes que denunciaron ser víctimas de Ortega y Samaniego. Aunque no se descarta que en algún momento se les incluya.

Foto: Vocalía de Género y Sexualidades

La estudiante consultada por El Desconcierto también acusa que otros profesores del Departamento de Historia han declarado en su contra en la investigación sumaria. “Se supone que posterior a todas las denuncias que salieron, ellos habían entendido que el acoso sexual está mal. Pero en mi sumario, se adjunta la declaración de varios profesores que dan mi nombre“, reclama.

“Es súper complejo porque no nos podemos movilizar mucho, porque todo puede ser utilizado en nuestra contra. Estamos esperando el momento de la sanción para hacer una movilización más potente, pero lo que estamos haciendo es masificar lo que está sucediendo. Porque claro, hoy soy yo y ellas, pero mañana puede ser cualquiera. Tal como tenemos una Constitución de la dictadura, también tenemos estatutos orgánicos de la dictadura“, indicó la estudiante.

Actualmente, tanto David Ortega como Augusto Samaniego han sido removidos de sus clases en pregrado y ya no cuentan con oficinas dentro del campus universitario. Igualmente, tras las movilizaciones feministas se creó un protocolo de acoso tanto en el Departamento de Historia como en la Facultad de Humanidades.